Desde el Tendido

…Y apareció la magia del ruedo

El capítulo anterior fue enfocado a detallar que para que exista en el ruedo arte deben existir dos ingredientes fundamentales,  un torero dispuesto, entregado con técnica taurina , sentimiento y el otro ingrediente un toro con trapío, con recorrido, bravo y bien armado, pues bien amigo lector, el domingo pasado en la Monumental Plaza México pudimos presenciar un fenómeno de esos que pocas veces se ven, se conjuntaron tres figuras del toreo con un encierro serio , de calidad con promesa de bravura y nobleza. 

Así es, existió lo necesario  para que los asistentes y observadores disfrutáramos de lo que tanto se ha mencionado en este breve espacio semanal,  esa magia que aparece espontáneamente en el ruedo en cada lance y en cada pase  bien instrumentado, esa fusión de torero y toro en perfecto entendimiento y colaboración, un instinto doblegado y un valor vaciado en técnica torera.

Al principio tuve muchas dudas sobre todo en el primer toro de El Payo, puesto que se antojaba más toro que torero y se mostraba que existía más materia prima para el toreo legítimo de lo que se estaba haciendo, pero vino un toro de regalo y se concretó aquella promesa de arte, estética, valor y técnica, el oficio se impuso y disfrutamos de un toreo de deleite y de memoria duradera, con esos momentos que quisiéramos que se repitieran cada vez que hay un encuentro entre el hombre y la bestia.

No se diga menos de Joselito Adame que culminó en un crisol de conocimiento, arte y valor la  legitimidad del toreo, vaya que fue extraordinario, yo la verdad, amigo lector pedía el indulto del segundo de Adame, para mí un excepcional burel digno de un nuevo simiente en la ganadería, el temor de un estoque fallido pero ala vez la alegría de un acierto en el oficio de matar, breve y en buen sitio, de los legítimos.

La Magia estaba por doquier, la plaza se fusionó en un solo espectador y la alegría fue plena por estar sintiendo cumplidas las promesas por las cuales se asiste a una plaza. Y aquí me detengo a realizar un comentario casi extraño, puesto que un servidor ha estado en diferentes cosos, estadios, recintos, foros, etc. y nunca he experimentado la fusión del público en un solo ente testigo, de un fenómeno que promueve la plena comunión de todos los que están presenciándolo en conciencia ( siempre hay despistados en todos lados )y el sentir generalizado es que están sucediendo cosas espectaculares en el ruedo.

Pues bueno, así se siente en una plaza de toros. En este fin de semana pasado un casi lleno de la plaza más grande del mundo y la apuesta que se antoja fijar para otras tardes, los mexicanos que han sido anunciados en el cartel en esta nueva generación de toreros y que además fueron a España y Francia a foguearse y aprender más del toro y del toreo auténtico están comenzando a cosechar frutos importantes, no nos extrañe que en los carteles importantes de lo que resta de la temporada los  compatriotas anunciados cumplen con total éxito el llamado y nos sigan llenando de buenos y mágicos momentos, ya era hora, ya urgía contar con un ramillete de exponentes nacionales haciendo el toreo que dispara de los asientos, que pone en pie al más exigente, que extrae júbilo y exclamación esa que logra en un instante el suspiro por la satisfacción de los visto y disfrutado.

Este próximo domingo pero ahora en Guadalajara otra promesa de extraordinarios resultados El Juli, Morante de la Puebla y Ricardo Frausto, vaya cocktail de arte y personalidades, desde luego con la otra parte importante, el toro, 3 de Celia Barbabosa y 3 de San Isidro, en Guadalajara no tengo preocupación por el trapío, pero sí la verdad, estoy intranquilo por lo que ví hace 8 días en La México con los de Celia Barbabosa. Ya les contaré… Ole ¡!