Deporte al portador

¿Dónde estaba ese salvador llamado ‘Cubo’ Torres?

Creo que lo más apasionante del actual torneo futbolístico está ocurriendo en el fondo de la tabla porcentual. Para empezar, la mera idea de que Chivas descienda a esa división de Ascenso de donde casi nadie puede volver a ascender resulta perversamente fascinante. Es una caída en desgracia verdaderamente dramática que, sin embargo, ya han protagonizado otros equipos grandes, sobre todo en nuestro subcontinente. Y eso, a pesar de una tabla porcentual expresa y mañosamente diseñada por los dueños para que los conjuntos de relumbrón nunca se vean realmente en aprietos (hacen falta unos tres años completos —o sea, seis torneos— de actuaciones  deplorables para que te acerques a la famosa zona de descenso y que te encuentres en riesgo real de perder la categoría).

En fin, más allá de ese resultado de ayer que le brindó cinco saludables puntos de ventaja sobre el último de los últimos, Guadalajara podría formar parte de una lista en la que figuran ni más ni menos que equipos como River Plate, Atlético de Madrid, Juventus (por decisión judicial) y tantos otros.

Los seguidores chivas esperamos que no ocurra tal tragedia futbolística aunque muchos otros aficionados, de diversas proveniencias, se están frotando las manos con el sufrimiento ajeno (así somos los humanos, naturalmente crueles). Y, vistas las cosas y los desempeños de los últimos minutos (¿dónde estaba el Cubo Torres? ¿En la congeladora? ¿Por qué?), parece que quien se va a ir es Puebla. Digo, entre otros yerros y descuidos, lo de que te metan un gol en un saque de banda es una muy mala señal.

Y, bueno, quienes no merecerían para nada el castigo son esos Leones Negros que están dejando todo el corazón en la cancha, semana a semana. El futbol, ya lo sabemos, no es cuestión de merecimientos sino de simples goles (de hecho, Puebla desperdició ayer varias ocasiones a pesar de que no se puede decir que haya jugado mal). Pero, es una injusticia poner al recién llegado a que se juegue la vida en cada partido debido a los exiguos puntos que tiene en la mentada tabla porcentual, sobre todo que los demás, los que llevan años enteros de desgano, siguen ahí, tan panchos.

Con este sistema tan parcial, ni siquiera se va a ir el peor del torneo. Lo cual me lleva a preguntarme, de nuevo y más allá de las emociones de estos momentos: ¿cuándo se va a eliminar la maldita tabla porcentual?

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