Deporte al portador

La presión de ganar la Copa de Oro

La Copa de Oro es un torneo modesto –lo juegan competidores de una zona muy débil en lo futbolístico— que no debiera representar un reto descomunal, ni mucho menos, para México. Pero, ya sabemos que a la Suprema Selección Nacional de Patabola se le atragantan a veces los equipos de poco lustre y que el supuesto “Gigante de Concacaf” tiene los pies de barro. Si ganamos este título –algo que el Piojo Herrera ha dicho públicamente que tiene como meta— entonces deberíamos todavía competir contra Estados Unidos, que fue el campeón en 2013, para poder asistir a la Copa Confederaciones 2017, en Rusia. Esperemos, por lo pronto, el desenlace del 24 de junio. La competición se jugará en estadios de Canadá y Estados Unidos y no olvidemos que ahí estará Costa Rica, engallada por su gran desempeño en el pasado Mundial. No se ve nada fácil el tema para el conjunto mexicano.

Y, bueno, antes de eso vamos de invitados a la Copa América, junto con otro vecino, Jamaica, que es la primera vez que participa en ese torneo que organiza la Conmebol. El problema, justamente, es que las dos competiciones se empalman y entonces iremos a Sudamérica con un equipo “alternativo”. Supongo que la prioridad es la clasificación a la Confederaciones 2017 y que el prestigio de ganar el trofeo de los sudamericanos en su mismísima casa –algo que parece mucho más improbable que conquistar el título de la Copa de Oro— no es tan determinante. Sin embargo, representar a México en el torneo más antiguo de todo el mundoserá una experiencia invaluable para los jóvenes futbolistas elegidos por el director técnico. Tampoco será nada sencillo hacer siquiera un buen papel: México está en el grupo A donde, aparte de Ecuador y Bolivia, juegan unos anfitriones chilenos que tendrán todo el apoyo de su público. Pero, en fin, los dos mejores terceros de la fase eliminatoria pasan a cuartos de final y realmente el desempeño del Tri bis tendría que ser muy flojo como para no calificar siquiera de esta manera.

La Concacaf está cambiando las reglas para lograr la clasificación al Mundial 2018 pero seguirá el famoso Hexagonal, tan generoso, donde hay tres lugares asegurados y el cuarto puesto se beneficia de un repechaje contra algún equipito de otra confederación. Comenzará a jugarse en 2016. Pero, este año ya hay presión: hay que ganar la Copa de Oro.   

 

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