Deporte al portador

El culebrón de Mohamed

El otro día, en el taxi que me traía a casa desde el aeropuerto de Aguascalientes, comencé una muy sabrosa conversación futbolística con el conductor. Me encanta charlar con esos taxistas que, aparte de estar enterados de muchísimas cosas, poseen, las más de las veces, un muy saludable sentido común. Lo malo es que, en ocasiones, no les interesa el balompié y entonces no queda otra opción que el consabido tema de Ayotzinapa y las variopintas interpretaciones que se le puedan dar.

En esta ocasión, sin embargo, entramos muy pronto en materia: a propósito del “asunto Mohamed”, y tras de que se me ocurriera hablar de los usos que se llevan en la Premier League, fue el propio taxista quien me recordó, por ejemplo, la cantidad de años que Arsène Wenger lleva en el Arsenal, por no hablar de un Alex Ferguson que, en diciembre de 2010, rompió el récord como entrenador del Manchester United al completar la impresionante cifra de 24 años, un mes y 14 días en el banquillo.

No podemos, en un futbol tan asombrosamente irregular e inestable como el que tenemos en estos pagos, imaginar que un director técnico pudiera siquiera completar tres torneos cortos a pesar del historial que tiene, justamente, un Tuca Ferretti que ha logrado permanecer más de cuatro años con algunos de sus equipos y que lleva 20 de dirigir ininterrumpidamente en este país. Y a pesar, también, del palmarés del Ojitos Meza con Pachuca y Cruz Azul que, junto al del estratega brasileño, viene siendo llamativamente excepcional porque, lo repito, aquí la regla de oro (es un decir) es que nadie se quede más de cierto (corto) tiempo en ningún equipo.

Y, bueno, le tenía que tocar a Mohamed el trámite de que su contrato no fuera renovado. Y esto, justito antes de jugar la gran final contra el equipo de Ferretti. No va su táctica de juego con el estilo de la casa, dicen que dijeron los directivos de Coapa. Bien a bien no sé qué estilo han mostrado las Águilas en otros torneos –como ese Clausura 2008 en el que terminaron en el último lugar o el otro, el Apertura 2011, donde fueron penúltimos en la clasificación, pero, en fin, el Piojo Herrera les volvió a dar vida  y ahora ya son de nuevo un equipo con sus pretensiones, sí señor.

Y ahí viene Matosas, según parece, a ponerlos peleones y atrevidos. Pues, que sea por el bien del futbol, señoras y señores. Porque los aficionados, antes que nada, queremos goles. Muchos, por favor… 

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