Deporte al portador

¿Ya podemos criticar a Osorio?

Comencemos con otra pregunta, estimados y pacientes lectores: ¿cuántas veces le ha ganado la selección mayor de México a Alemania en partidos oficiales, con el director técnico que sea? Respuesta: nunca. O sea, que estamos hablando de una auténtica asignatura pendiente. Y, con esos antecedentes, no había ninguna razón para presuponer que, ahora, con el errático señor Osorio al mando, cambiaría la historia.

Pero, otra cosa, además: cuando el Tri ha perdido contra esa máquina avasalladora —y también cuando se ha enfrentado, sin poderles ganar, a los grandes equipos del futbol mundial— ¿cuál ha sido la dimensión de la derrota? Dicho de otra manera, ¿vimos a los mexicanos, como el jueves, tan descolocados en la cancha, tan vulnerables en defensa, tan incapaces de competir y, sobre todo, con tan mal funcionamiento colectivo?

Hay maneras de perder. Yo en lo personal sigo sin digerir ese marcador de escándalo, 7-0, que nos endilgó la selección nacional de Chile (curiosamente, ocho de los jugadores que vivieron tan devastadora experiencia volvieron a estar en la cancha del estadio de Sochi, hace unos días). En ese momento, creo yo, hubiera debido irse a su casa el actual director técnico de nuestro equipo nacional. Y, hablando justamente de enfrentar a los germanos, el equipo de Manuel Lapuente también jugó en su momento contra Alemania, en 1998, (perdió 2-1), pero los teutones no la tuvieron nada fácil. Ya con el Piojo, tampoco fue pan comido para holandeses en ese partido mundialista en que Arjen Robben escenificó su famoso piscinazo. Pero, no podemos decir, en lo absoluto lo mismo de un Tri en el que, bajo el mando de Osorio, no pueden mostrar su potencial unos jugadores de quienes se dice que son la mejor generación del futbol mexicano.

Volviendo al tema de los ocho que volvieron a participar, luego de la estrepitosa derrota ante los chilenos, se podría tal vez decir que tienen una responsabilidad directa en las cosas. Pero, no les vimos carencias técnicas ni nada parecido. Al contrario. Lo que les faltó fue trabajo estratégico. Y eso, con perdón, es asunto del director técnico.

Y, bueno, luego de todo esto, llegamos también a una conclusión bastante desalentadora, señoras y señores: el señor Osorio no va a cambiar. Va a seguir emperrado a aplicar sus mismos métodos. Pero, según parece, tampoco lo van a despedir. Caramba, pues, así las cosas, no debemos ilusionarnos ya nada con el Tri en el Mundial de Rusia.