Deporte al portador

¿Sobrevive el Barça sin España?

Un lector me escribe que La Liga Santander quedaría totalmente deslucida si el Barça deja de participar cuando Cataluña se vuelva un país independiente. Pues sí, no sería lo mismo. Pero, señor mío, el Sevilla, el Atleti, Valencia y el Athletic no son tan poca cosa, para empezar. Y lo que sí parece, desde ya, una competición de plano deslustrada es ese torneo nacional que organizaría la República Catalana con equipos como el Lleida, el Sabadell, el Granollers, el Olot y el Reus, entre otros de los contrincantes que enfrentarían al Espanyol de Barcelona y al antedicho conjunto culé. ¿Se imaginan ustedes a Luis Suárez o a Messi jugando a ese nivel? ¿Les viene a ustedes a la mente el nombre de algún futbolista del Sant Andreu o del Badalona que pudiere plantarle cara a los cracks del Barça? ¿Se sentiría el propio Gerard Piqué motivado de ya no enfrentar a Cristiano Ronaldo, a Antoine Griezmann o a Simone Zaza?

En la vida hay ocasiones en que todos pierden, los de un bando y los del otro. Hay muchas batallas sin ganador y muchas victorias de las que se califican con ese adjetivo de “pírricas” que el diccionario de la Real Academia Española define de la siguiente manera: “Triunfo obtenido con más daño del vencedor que del vencido”.

Y, lo dicho, La Liga quedaría bastante tocada. Ya no tendría lugar el famosísimo clásico del futbol español, ese Real Madrid-Barcelona seguido por millones de fervientes seguidores en el mundo entero (de hecho, el siguiente encuentro, el 23 de diciembre, en la jornada 17 de la competición española, en el estadio Santiago Bernabéu, va a ser un partido de altísimo voltaje que despierta no sólo el interés de los aficionados sino la retorcida curiosidad de la gente en general) y la competición se privaría de un grandísimo protagonista. Pero, por favor, no comparemos una cosa con la otra: para el equipo catalán sería prácticamente su sentencia de muerte, sobre todo que tampoco sería admitido automáticamente para seguir compitiendo en la Champions League de la UEFA. O sea, que el primerísimo perdedor sería ese conjunto barcelonés que se ostenta el lema Més que un club para dejar bien asentada su condición de representante de la catalanidad y su profunda vocación social.

Miren ustedes lo extraño de la paradoja: el Barça es grande porque juega en España, contra equipo españoles, y porque la membresía de España en la UEFA le abre las puertas de las competiciones europeas.

A veces, hay que agradecerle al adversario la propia supervivencia. Creo que esto es algo que los independentistas saben en el fondo, aunque jamás lo vayan a reconocer. 

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