Deporte al portador

Una tarde de toros, en Aguascalientes

No comienza todavía la gran Feria Nacional de San Marcos, con esos carteles que tan llamativos resultan a los taurinos, pero la temporada de novilladas ha tenido un éxito enorme.

Sorprende que, cuando se anuncia universalmente la muerte de la fiesta de los toros y que comienzan a cerrarse plazas en el Viejo Continente, aquí, en Aguascalientes, una de las ciudades más civilizadas de este gran país, se lleven a cabo corridas frecuentadas por chicos y chicas de 14 o 15 años que van espontáneamente a la plaza, sin que los acompañe ningún adulto, y que no sólo están ahí, en las gradas de Sol o en las primeras filas de Sombra, bien atentos y bien concentrados, sino que sueltan comentarios de conocedor, de aficionado de corazón.

A lo mejor, como son novilladas, van a ver al hermano mayor de algún amiguito, que está debajo, jugándose la suerte en el ruedo. Puede ser. Pero esta sociedad no deja de ser naturalmente taurina y, por lo que parece, el gusto por la fiesta brava se sigue trasmitiendo a los jóvenes. Aparte, hay una Academia Municipal y otra Escuela de las Artes y el Toreo donde los chavales aprenden los secretos de la tauromaquia. Y asisten a clases niñas y niños.

Así, los domingos se llena la antigua plaza de San Marcos, cuya arquitectura tradicional y acogedoras dimensiones propician un ambiente de amable familiaridad. La semana pasada, habiendo retomado una afición que me viene a mí de mi padre (en algún momento de su vida había querido ser torero y me llevaba a las corridas de la plaza México), me regocijé en el descubrimiento de quien puede llegar a ser, creo yo, una verdadera figura. Se llama José María Hermosillo y tiene ya finas maneras de matador: lleva con temple la muleta, posee estampa, maneja los terrenos y es también muy elegante con el capote (cómo me quedan a deber, por cierto, los desempeños de tantos toreros que, en el primer tercio de la fiesta, se limitan casi a llevar al astado a los picadores y no son capaces ni de ofrecer el atisbo de una verónica... ¿ya no cuenta el arte del capote, en el toreo que se lleva en estos días?).

Habrá que seguirlo, a este muchacho hidrocálido. Merece, por lo pronto, todas las oportunidades y todo el apoyo.

P.S. El Cruz Azul, como decía un colega, ya se sentía con la Copa MX en los bolsillos. Pues, qué caray, se le apareció un Necaxa bien peleón en la cancha del Estadio Azul. Con esa entereza y esa entrega, los Rayos merecen también salir ya del pantano de esa División de Ascenso de la que es prácticamente imposible ascender.


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