Deporte al portador

Sub-17: los ponemos en hibernación y los despertamos en 5 años

La gran pregunta: ¿qué ocurrió con los chavales que ya ganaron los campeonatos Sub-17 en 2005 y 2011? Pues, ahí están Giovani dos Santos y Carlos Vela, sobrevivientes directos de la primera fecha, como los de más relumbrón. Tenemos a Efraín Juárez, que pasó por el Celtic, el Zaragoza y el América antes de recalar en Rayados; no aparece en la lista de El Piojo. A Héctor Moreno, jugador del Espanyol de Barcelona, lo convocaron en su momento a la selección “mayor” (no es sarcasmo, amables lectores), pero hasta ahí. Patricio Araujo, alias El Pato, ha tenido muy buenos desempeños en el Club Deportivo Guadalajara, S.A. de C.V. Y, bueno, tampoco ha sido llamado para enfrentar al temible equipo de Nueva Zelanda.

Sigamos: Omar Esparza, con su título mundial bien fresquito bajo el brazo, fue campeón en 2006 con Chivas (estamos hablando, señoras y señores, de ese mismo equipo que ahora se arrastra en el sótano de la tabla); ahí lo dejamos. ¿Christian Sánchez? Pues, desaparecido en la división de ascenso. ¿Omar Esparza? Otro de Chivas (campeón también en 2006); está en el equipo equivocado. Los servicios de Jorge Hernández, que es un muy inteligente medio de contención con los Xoloitzcuintles de Tijuana, tampoco han sido solicitados. Ever Guzmán, que termino por clavarle la puntilla al conjunto de Brasil sustituyendo a Dos Santos en la gran final, juega con Monarcas. Podríamos hablar de Esqueda, Villaluz y Aldrete. Pero pasemos mejor a los que jugaron en 2011.

En esta última lista los personajes son mucho difíciles de identificar, con perdón. Marco Bueno se luce con el Pachuca. Muy bien. Carlos Fierro no ha logrado salvar a Chivas. El heroico Julio Gómez juega con los Tuzos. Digamos que Marcelo Gracia no lleva un número excesivo de goles como delantero del Monterrey. Y, bueno, ahí tenemos a Luis Solorio en Chivas, y a otros como Cifuentes, Espericueta, Escamilla, Briseño o Tostado que militan ya en la primera división o que todavía no debutan como verdaderos profesionales.

Esta lista no exhaustiva nos habla de un fenómeno perfectamente natural de la existencia: la dispersión de los destinos de cada quien. Los futbolistas de la Sub-17 coincidieron en algún momento de sus vidas, como uno mismo estuvo en un grupo de estudiantes en el colegio. Luego viene el adiós y cada persona toma su camino. Así de sencillo. Y así de triste… 

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