Deporte al portador

Papelón del Cruz Azul y prioridades del América

Un amigo, luego de haber escuchado la Boston Symphony Orchestra en un viaje reciente, me dijo: “Son de otro planeta, están en otra galaxia”. Algo así pensé el otro día, mirando un partido de la Premier League: esos futbolistas juegan en una categoría enteramente diferente, en un universo aparte. Nada que ver con el balompié que tenemos en estos pagos. Y, bueno, hace buen tiempo que comenzaron a llamarle “galácticos” a los jugadores de la plantilla que armó Florentino Pérez en el Madrid. Por algo será.

El tema de la auto denigración nos va como anillo al dedo a los mexicanos. Lo que no soportamos es que un extranjero nos restriegue nuestras miserias en las narices. Ahí sí que nos ponemos dignos o, mejor dicho, ridículamente patrioteros al extremo de solicitar la intervención de embajadores, fiscales y funcionarios debidamente impregnados de nacionalismo reparador. Pero, bueno, estamos entre amigos así que me sumo despreocupadamente a las voces que, en este mismo diario deportivo, lanzan feroces denuestos contra el futbol de la mentada Liga MX.

Razones no me faltan, oigan ustedes, luego de ver el desempeño de Cruz Azul en el Mundial de clubes. Y, vayan ustedes a con el vecino de junto para que les aclare cómo es que los astros del firmamento se han alineado para que la participación en la tal Concachampions sea una especie de premio de consolación para los segundones y cómo fue que el campeón del torneo regular —que diga, irregular— no nos haya representado en Marruecos sino un equipo que en este Apertura 2014 no llegó siquiera a estar entre los ocho mejores. En fin, vaya papelón de los cementeros.

Otra cosa que no termino de digerir es el tema de Antonio Mohamed. El hombre viajó a la Argentina en un par de ocasiones y otorgó también algunos días de descanso totalmente inmerecidos a los jugadores de un equipo que mostró una inusual consistencia a lo largo de toda la temporada. Son infracciones totalmente inaceptables, estimados lectores. Para los directivos de Coapa, según parece, el futbol es un asunto de obediencias y de respetar las formas. Esperemos que el futuro director técnico de las Águilas lo tenga bien entendido y que no se le ocurra escaparse en ningún momento. Lo de ganar campeonatos viene siendo algo totalmente secundario. ¿Está claro? Mohamed, miren ustedes, parece que no lo entendió.

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