Deporte al portador

Onceava economía del mundo… Cuatro medallitas

Echemos un vistazo al medallero olímpico, señoras y señores: hasta ayer, Estados Unidos había logrado 41 medallas de oro. Le seguía —muy sorprendentemente porque se trata de un país sustancialmente más pequeño y con menos de la quinta parte de la población (65 millones de habitantes en comparación a los 324 que tienen nuestros vecinos)— el Reino Unido, con 26 preseas doradas y un total de 64 condecoraciones. China, en tercer lugar, ratifica su condición de potencia deportiva. Rusia, en la cuarta posición (y pisándole los talones Alemania, con apenas una medalla de oro menos) sigue siendo una gran protagonista, pero ya no es la aplanadora de los tiempos de la Unión Soviética. Y, bueno, en el resto de la lista de los primeros diez lugares figuran la antedicha nación germana, Japón, Francia, Corea del Sur, Australia e Italia.

¿De qué estamos hablando? Pues de que, exceptuando China y Rusia, las naciones más desarrolladas de este planeta son las que se llevan los premios. Pareciera haber una relación directísima entre los triunfos olímpicos y los niveles económicos de los países. En el lugar 13 aparece Brasil, desde luego, pero ahí hay una cuestión de talento natural y condiciones físico-atléticas. Lo mismo ocurre con Jamaica, cuyos competidores han tenido desempeños absolutamente excepcionales en las pruebas de velocidad y a la que bastaría la mera presencia de un Usain Bolt para asegurarle un lugar inmarcesible en la historia mundial del deporte.

O sea, que, en principio, no podemos aspirar a gran cosa, visto que no nos comparamos, en cuestión de desarrollo humano y de ingreso per cápita, con Francia, Japón, España o Australia. Pero, oigan, ¿no ocurre, después de todo, que somos la onceava economía del mundo (cifras de 2015, en millones de dólares ajustados por la paridad de poder de compra), por encima de Italia, Corea del Sur, Canadá y España? Y, en lo que toca a la población, ¿no somos 106 millones de mexicanos, con cuatro medallitas olímpicas, mientras que España, habitada por 45 millones de individuos de la especie humana, lleva 13, incluidas seis de oro?

No me cuadran las cuentas, estimados lectores. Ni por el tamaño de nuestra economía ni por el número de habitantes que tenemos. Tal vez lo que debo comenzar a consultar son las estadísticas de la corrupción, de la cultura de la legalidad y de la desigualdad. Mejor ahí lo dejamos…

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