Deporte al portador

Mandan el América y algunos humildes

Luego de cuatro jornadas y media, en espera de lo que ocurra hoy domingo, la tabla de posiciones es bastante desconcertante en el torneo Apertura 2014: Guadalajara —el histórico, el legendario, el poderoso— está entre los últimos cuatro lugares. Pumas —el histórico, el legendario, el poderoso— está un peldaño abajo. Cruz Azul, que llevaba un paso imponente en la pasada competición, anda por el duodécimo lugar. Toluca, que ha sido uno de los equipos más sólidos de las últimas décadas, está igual en puntos que los cementeros, con un triunfo, dos empates y una derrota. Hasta aquí, el reporte del cumplimiento de los “grandes”.

Del América, nada que decir: es la imagen misma de lo que tiene que ser un club al que le preocupa —o que le debiera preocupar (y lo digo por los otros)— su trayectoria histórica en el balompié mexicano: lleva cinco victorias en cinco partidos. Al Turco Mohamed ya lo desahuciábamos, luego de que no pareciera igualar el desempeño impactante del Piojo pero, miren ustedes, el hombre tiene los tamaños para llevar sobre los hombros la sombra de su antecesor: por ahí, a lo mejor hasta termina ofreciendo mejores números. Hay que reconocer, también, la sensatez de unos directivos que no lo echaron a la calle a las primeras de cambio. ¿Una receta para los dueños de los otros equipos? No lo sé. A veces las decisiones que se toman llevan a buenos resultados y a veces significan un camino directo al fracaso.

Y, qué decir de Tomás Boy. El tipo es de los que me caen bien, por peleón, por temperamental y porque es de los que te cambian la fisonomía de un equipo. Tengo también cierta debilidad por un Atlas que, creo, siempre ha manejado bien el balón y que ha sido fiel a un estilo a pesar de que lleva años enteros merodeando en la zona de descenso. Pues, hoy, los tapatíos son segundos de la tabla, por encima de otro de los humildes, ese Querétaro que ha logrado sobrevivir gracias a las extrañísimas negociaciones —intercambios de franquicias, compras, traspasos de colores— que acostumbran en la Liga MX los dueños de los clubes, amparados esa mamá Federación que, como buena madre mexicana, es muy consentidora, muy consintiente y muy poco consistente.

En fin, este torneo, hasta ahora, es del América y de unos recién llegados muy respondones. A ver si se enteran en los cuarteles generales de Pumas, Chivas y Cruz Azul.

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