Deporte al portador

El ‘Cuau’ y el desprestigio de la política

El Cuau quiere ahora ser alcalde de Cuernavaca. Una vez más, comprobamos que la política es una tentación irresistible.

No me viene a la cabeza, de buenas a primeras, otro caso de futbolista trasmutado en funcionario de altos vuelos. Naturalmente, ahí lo tenemos a Platini, con 20 kilos de más y ejerciendo ahora de jefazo del futbol europeo, tras moverse como un pez en las turbulencias e intrigas de doña FIFA(que es casi lo más cercano a una mafia institucional —pacífica, eso sí— que tenemos en el escenario de las grandes organizaciones internacionales: para mayores señas, se dice que el Mundial de Qatar, que ha de celebrarse en 2022, le fue adjudicado al país árabe gracias a los jugosos sobornos que se repartieron entre los responsables del máximo organismo del futbol; en todo caso, imaginen ustedes lo que sería jugar un partido con una temperatura de 50 grados —para darse una idea de lo absurdo de la decisión— y, siguiendo con los pensamientos fantasiosos, vislumbren los problemas de calendario, en los torneos futbolísticos de todos los países, si la competición se realiza en invierno, como ya se propone).

Y, bueno, el Rey Pelé es igualmente un hombre muy exitoso y muy poderoso, en las antípodas de esos deportistas, que son legión, que no se saben administrar cuando concluyen sus fulgurantes carreras y que terminan viviendo en la pobreza, el olvido y el descrédito.

Pero, volvamos al tema del Temo —con perdón del juego de palabras—y tratemos de adivinar cuáles pueden ser sus habilidades administrativas y sus talentos para la grilla. Digo, sabemos que contar con ciertas mínimas capacidades no es siquiera un requerimiento que pongan los partidos políticos (después de ver a la señora Irma Serrano, arropada por el PRD en el Senado, podemos esperar cualquier cosa en este país), pero de cualquier manera Cuernavaca no es una perita en dulce sino una ciudad muy conflictiva, violenta e insegura. Si a un señor tan experimentado como Graco Ramírez le cuesta tanto trabajo ordenar el estado de Morelos, podemos suponer que a don Cuauhtémoc le quedará muy grande la encomienda de gobernar la capital. Y esto lo podemos afirmar simplemente por su falta de trayectoria en la arena política y, a no ser que no estemos enterados de sus logros académicos, por su poca formación.

Por más desprestigiada que esté la política, señoras y señores, no hay que exagerar. 

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