Deporte al portador

Carlos Slim se mete de lleno al futbol

Fue la tarde de las oportunidades perdidas para el América: las de Narciso Mina, la de Mendoza y todas las otras que tuvieron los azulcrema. Lo cual, si lo piensas, no habla nada bien de la estrategia defensiva del equipo de León. Digo, si hubiera tenido enfrente a un Cristiano Ronaldo, por ejemplo, el resultado del partido de ayer hubiera sido una goleada de escándalo. Los grandes delanteros no fallan. O, no fallan tanto.

Pero quienes sí supieron aprovechar sus llegadas fueron esos Panzas Verdes que exhibieron una eficacia demoledora. Y eso, a pesar del gran desempeño del Maza Rodríguez, sobresaliente hasta que cometió una fea falta y fue expulsado. Sambueza mostró algo de su talento pero siguió siendo ese jugador mañoso, marrullero y desaseado que se solaza en las faltas a sus contrarios. Todo lo contrario de un Boselli, jugador del partido. Y qué decir de Rafa Márquez, en su papel de líder incontestable: “sos una bestia”, le dijo Matosas, al finalizar (bueno, también le soltó lo mismo a William Yarbrough).

Fue mejor el encuentro de la ida de esta final de la Liga MX, un partido verdaderamente espectacular, pero tuvimos buen futbol en un estadio Azteca trasmutado, por la realidad de las cosas, en una suerte de templo de la derrota para su equipo. Pero, no hay que negar méritos a un América que se ha consolidado como un conjunto sólido, un verdadero actor principal del balompié mexicano.

Alguna gente, de la subespecie que se cree a pie juntillas las teorías conspiratorias y que anticipa desenvueltamente toda clase de maquinaciones, pronosticaba que un equipo de Carlos Slim, propietario a través del Grupo Carso, no podía coronarse campeón del futbol mexicano. La fuerza de los dueños del duopolio Televisa-Azteca sería tan grandísima que un aspirante con la mira puesta en la inminente concesión de frecuencias de televisión abierta tendría las puertas, justamente, cerradas.

No nos explican cómo es que iban a impedir el triunfo de don Carlos, de indudable valor simbólico y con aroma de futuros logros, pero, por lo pronto, los árbitros, en ambos partidos, no favorecieron precisamente al equipo de Coapa. ¿Dónde más podrían haber estado las ayudas a Televisa o las zancadillas al binomio Jesús Martínez-Carlos Slim?

Celebremos, en todo caso, la refrescante llegada de un nuevo protagonista.  

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