Deporte al portador

Armar el Tri en una Liga de extranjeros

Ah… el tema de los extranjeros. En varios equipos de la Premier League casi no juegan ingleses. Naturalmente, la Unión Europea ha derrumbado sus fronteras interiores y sus ciudadanos pueden residir y trabajar libremente donde les venga en gana, con algunas restricciones para los naturales de los países recién ingresados. El problema es con los extracomunitarios, es decir, con todos aquellos futbolistas provenientes de terceros países como México, Argentina, Nigeria o Estados Unidos. Los lugares para ellos sí están limitados.

Ayer, LA AFICIÓN nos ofreció una detallada lista de los jugadores extranjeros en la Liga MX: Tigres y Tijuana tienen once futbolistas de fuera en sus plantillas. Chivas, fiel a su tradición, no cuenta con ninguno. En fin, hay también muchos jugadores naturalizados que, a mi entender, deben contar ya con todas las prerrogativas y derechos de los nacionales.

Las cosas se complican cuando llega el momento del Mundial. Todos esos futbolistas, dispersos en clubes de todo el mundo, se tienen que juntar apresuradamente para jugar colectivamente en una cancha. Y, los resultados no son los que se esperan. Tal vez es una mera casualidad, pero los países en cuyas ligas juegan más extranjeros —Italia e Inglaterra, por ejemplo— tuvieron muy malos resultados. España es un caso aparte pero su situación se explica muy probablemente por la mala racha del Barcelona. Y esto es a lo que vamos.

El futbol moderno, con sus tremendas exigencias físicas y tácticas, es un asunto de asociación, es decir, de juego colectivo. Y, para lograr esa armónica conjunción de los futbolistas, el trabajo en equipo, aunque parezca una obviedad decirlo así, es fundamental. Los éxitos de España se debieron muy probablemente al deslumbrante desempeño de un Barça donde jugaban muchos de los futbolistas que estaban en La Roja: gente que se conocía de años, de temporadas enteras, que dominaba automatismos y que formaba dúos o tríos de implacable letalidad. Lo mismo puede afirmarse, según dicen algunos, de un Bayern que también surtió a la Mannschaft de muchos jugadores. Con la ventaja adicional de que una sustancial mayoría de los integrantes del conjunto de Löw juegan en Alemania.

Pues bien, el Piojo intentó darle al Tri una identidad que provenía del América. Para el próximo Mundial, necesitamos un buen equipo local con muchos mexicanos. ¿Lo tendremos?

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