Pelotazos

Una señal de mediocridad

En los estadios del futbol mexicano cada vez hay más pantallas gigantes. Chicas, grandes, permanentes, provisionales. Parecen un símbolo de modernidad, de que un estadio está a la vanguardia. Se supone que son para darle un mejor servicio al aficionado.

En el arranque de la Liga Mx, que por cierto está rompiendo récords de asistencia, he puesto especial atención en lo que se transmite en esas pantallas. Salvo contadas excepciones no sirven para nada. Son parte de un circuito cerrado de baja calidad, que la mayor parte del tiempo transmite una mala toma abierta del partido. Sin repeticiones, sin reacciones, sin datos adicionales, no ayudan en nada. Es más, estorban.

Acaba de terminar la Copa del Mundo, en las pantallas se transmite la misma señal de televisión que se puede ver en las casas. Se repiten los goles, los fuera de lugar. Acaso hay alguien con criterio que no repite demasiado las jugadas polémicas. Vaya, en estas grandes pantallas se anunciaba si era gol con la nueva tecnología de la línea de meta.

Parece que en México se trata de que todo el mundo se quede en su casa a ver la tele con todo y comerciales. Que la experiencia del estadio sea pestilente. A nadie le importa dar un buen servicio en sus pantallas. Ya ni soñar con el aporte y complemento que son en las ligas profesionales estadunidenses.

Si la FIFA permite repeticiones en los estadios. ¿Quién diablos las prohíbe en México? Sólo me puedo imaginar que son las televisoras que tienen los derechos. O estamos ante una negligencia y descuido descomunal de los clubes. Me sorprenden las buenas entradas en los estadios mexicanos, hay una fiebre futbolera del “No era penal”. Pues si quieren seguir sumando aficionados den un buen servicio. Que nadie se quede en casa porque “ahí si hay repeticiones”, no con la tecnología actual, no con las inversiones en esos costosos aparatos.

roberto.velazquez@milenio.com

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