Pelotazos

Que los mexicanos jueguen como mexicanos

Ayer el presidente de la Liga MX, Decio de María, recordó que en seis meses cualquier jugador que obtenga su pasaporte mexicano podrá jugar como tal. Con eso se elimina el candado que obligaba a jugar 10 torneos consecutivos para obtener este beneficio.

Lo que está haciendo la Liga es cumplir la ley y no discriminar a mexicanos, porque eso son legalmente. En realidad se mantienen casi los mismos requisitos pues según el Artículo 20 de la Ley de Nacionalidad: “Se deberá acreditar que ha residido en territorio nacional cuando menos durante los últimos cinco años inmediatos anteriores”. La nueva disposición sólo acortará el plazo a dos años a quien “sea descendiente en línea recta de un mexicano por nacimiento. Tenga hijos mexicanos por nacimiento. Sea originario de un país latinoamericano o de la Península Ibérica, o a juicio de la Secretaría (de Gobernación), haya prestado servicios o realizado obras destacadas en materia cultural, social, científica, técnica, artística, deportiva o empresarial que beneficien a la Nación”.

Es decir, casi todos los jugadores que tengan chamba durante dos años seguidos podrán ser mexicanos. Esto es legal y es justo.

El problema es que sale el presidente de la Liga a decir que quieren “buscar mayor competitividad y que la competencia se dé en la cancha”. O sea, al igual que sucede con las leyes laborales, la ley es lo de menos porque les acomoda.

Ahora, la pelota ha caído en los legisladores. Contra los ciudadanos mexicanos no se puede hacer nada. Si son mexicanos eso son y ya. Pero donde se puede avanzar mucho es en limitar a los extranjeros que llegan por primera vez. Como sucede por ejemplo en Inglaterra, poner candados sí sería un paso fundamental para ayudar al futbol mexicano.   

roberto.velazquez@milenio.com

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