Pelotazos

Los inútiles de “pantalón largo”

Durante años se ha discutido la formación de futbolistas profesionales en México: las fuerzas básicas, la capacitación técnica y psicológica, la alimentación, los debuts a temprana edad, la consolidación en sus clubes y la panacea: salir a Europa.

Es obvio que el futbol sucede alrededor de los jugadores, pero los que pasan por la canchas pateando a un balón tendrán una carrera de diez, quince años. Los clubes más antiguos de México están por cumplir cien. Las instituciones necesitan una estructura sólida, una estrategia que propicie el paso exitoso de estos futbolistas, la generación de espectáculo y ganancias. Para eso se necesitan personas a las que en este país se les ha generalizado bajo un término que tiene un ligero tufo despectivo: los directivos, los inútiles de “pantalón largo”.

Casi no existen “directivos” profesionales en el futbol mexicano. Los puestos son para improvisados, buenos para los negocios del patrón y que como premio se van al equipo con la idea de que es un trabajo relajado y divertido. O para los ex futbolistas más despiertos que no pudieron ser directores técnicos.

En la Ciudad de México hay dos universidades privadas que ofrecen una licenciatura en Administración del Deporte: La Anáhuac y la del Valle de México. En Estados Unidos hay decenas de licenciaturas, maestrías y hasta doctorados. También se puede estudiar en Argentina, Chile, Brasil, y en 10 países de Europa.

Lamento el despido de Chivas de Rafael Puente del Río, me consta que es un tipo que sabe y entiende de futbol, que tenía un proyecto global, administrativo, de mercado y orden. Pero fue superado por las viejas prácticas y le sustituyen los mismos ex jugadores de siempre. Esto sucede porque no se valoran estas posiciones, porque muchos dueños siguen comprando directivos con promotores, como si fuera el Draft.

roberto.velazquez@milenio.com

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