Pelotazos

El corazón roto de Vergara

Dice el lugar común que una imagen vale más que mil palabras. En concreto, el estadio vacío de uno de los dos equipos más populares de México en un partido oficial vale más que mil argumentos. Ayer en la Copa MX, el Guadalajara venció 2-1 al Zacatepec ante apenas cientos de personas en el Omnilife.

Golpe a la credibilidad en otro nuevo proyecto de Jorge Vergara para que Chivas sea un equipo constante y ganador. Descontón al formato de la Copa que con todas sus buenas intenciones no acaba de ser interesante para que el público se acerque al estadio.

Vergara ha intentado de todo, tendrá que llegar el momento en el que se rinda. Ya se habló en el pasado de una posible venta. Debe romperle el corazón ver esa respuesta de sus aficionados. Tiene que llegar a un punto en el que el trabajo y el dinero invertido valgan más que la ilusión y el reto de sacar adelante un cadáver. Lo mejor que podrían hacer Jorge Vergara y su esposa Angélica Fuentes es dejar ir al club. Pueden hacerlo de una forma en la que se mantengan cerca. Lo ideal sería socializarlo. Abrirlo al público y tener elecciones para sus directivos. En el peor de los casos tendría que dárselo a una gran empresa que esté dispuesta a invertir mucho dinero sin esperar más a cambio que una buena herramienta de mercadotecnia o un instrumento de influencia.

Y que sirva también el mensaje para Decio de María y el resto de los cerebros de la Liga: la Copa es una buena idea, pero necesita una revisión en formato, calendario y duración. También en incentivos deportivos. Tal vez necesite irse a la televisión abierta. El futbol mexicano todavía depende del volumen y la exposición gratuita de la tele. Al público de cable lo han perdido poco a poco ante los monstruos financieros europeos. Por todos lados ayer fue un día triste para el futbol mexicano, una postal desoladora.

roberto.velazquez@milenio.com

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