Pelotazos

¿Nos acordaremos de este partidito?

El futbol cobra sentido cuando se juega algo. Por eso son tan incómodos los juegos amistosos de la selección mexicana de futbol en Estados Unidos. Ahí se va por dinero y negocio. Lana que sirve para mantener selecciones menores y la estructura de la Federación Mexicana de Futbol. Son útiles, pero intrascendentes. Acaso son un buen premio y una buena tarde para los mexicanos que viven por allá.

Pero se acerca la Copa del Mundo. En un renovado Tri, donde parece se han abierto puertas más allá de los viejos caciques y sus cuates. Donde los futbolistas de siempre no tiene asegurado su lugar porque juegan en Europa o son los consentidos del técnico. Salta la ilusión y algunos futbolistas salen a dar lo mejor, a matarse por el sueño de ir al Mundial.

Papel entendido a la perfección por Isaac Brizuela (de brillante explosión), Alan Pulido (con tres goles), o la solvencia de Miguel Ponce y Juan José Vázquez. Vale el partido por ver a estos cuates jugarse una oportunidad, como novilleros buscando repetir el próximo domingo. Sirve esta exhibición para meterle presión a los jugadores que se sentían encumbrados, esos que se morían de miedo en las eliminatorias, aun en el Estadio Azteca. Lo mejor que le puede pasar a un equipo es que exista competencia interna. Donde no se baje la guardia porque tienes a alguien peleándote el puesto.

Además se ve muy claro como quiere jugar Miguel Herrera, se nota la idea aun con cambios y cambios de jugadores en todo el partido.

Pero todo esto, este partido que hoy ilusiona por las puertas que abre, sería una lástima, un espejismo si en el primer juego de Brasil saltan a la cancha los mismos de siempre, a hacer lo mismo de siempre. Veremos entonces si este partido tuvo sentido, si anoche se decidió algo. De lo contrario nadie se acordará de este partidito contra Corea. 

http://twitter.com/rvbolio