Pelotazos

Vela y su último recurso

La situación de Carlos Vela es diferente ahora. Su equipo, la Real Sociedad, con solo un partido ganado está en el lugar 17 de la Liga española. Y el delantero mexicano ha tenido un pésimo arranque de torneo. Titular en sólo seis de los nueve juegos, apenas lleva un gol y dos asistencias. El 21 de octubre reconoció que contra el Getafe había dado su peor juego desde que llegó al Club.

En ese momento llegó la primera convocatoria obligada a la Selección Nacional para los partidos de noviembre. La Federación Mexicana de Futbol había sido respetuosa, siempre le preguntaron antes si quería jugar para evitar que fuera sancionado en caso de negarse. FIFA solo permite a los futbolistas afiliados ausentarse de su representativo nacional cuando están lesionados o existe una causa de fuerza mayor. El castigo podría ser suspensión para partidos con la Real Sociedad. Una situación similar a la que se encuentra Franck Ribery con Francia.

La razón más generosa a la negativa de Vela para jugar con el Tri había sido su decisión de enfocarse en su club, pero cuando tampoco fue a la Copa del Mundo, en pleno verano, sin posible perjuicio a su carrera en España, esta hipótesis quedó descartada. Quedaron solo especulaciones sobre el resentimiento de la sanción por aquella fiesta en Monterrey. O que el delantero temía que el vestidor del Tri lo recibiría con beligerancia. Tal vez algún día de una explicación convincente.

La convocatoria forzada fue el último recurso. Y Vela, ahora sí necesita a la selección para mostrarse, para buscar un contrato en verano. Su equipo no jugará en Europa y es posible que pelee el descenso. Sin su socio Antoine Griezman (traspasado al Atlético de Madrid) la delantera de la Real generará mucho menos peligro. Ahora Vela necesita al Tri, y más allá de patrioterismos estériles, la selección también lo necesita, siempre lo ha necesitado. Fin.    

 

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