Pelotazos

Messi y la Final que no ganó Maradona

El partido que Lionel Messi jugará el próximo domingo, no es paralelo al que encumbró en México 86 a Diego Armando Maradona. Se parece mucho más a la Final de Italia 90. En la que Maradona lloró. Que Alemania sea el rival en los tres partidos es una de esas coincidencias del futbol que darán para largas charlas de sobremesa durante décadas. Quien ahora es el mejor jugador del mundo se brincó la gloria de arrasar en una Copa del Mundo para enfrentarse a la prueba dura, rocosa, casi imposible.

La actual Argentina ha batallado tanto en segunda ronda como la dirigida por Carlos Salvador Bilardo hace 24 años: partidos ganados por uno a cero, tiempos extra, penales, pocos goles recibidos, pocos anotados. Esa albiceleste tampoco llegó como favorita a la Final y peleó todo el partido, un penal que siguen discutiendo les impidió el bicampeonato del mundo. Y Maradona lloró.

Eso fue en el siglo 20. Una generación ha pasado, y el futbol ha cambiado mucho. Ese Mundial de Italia fue soso, la cumbre del juego defensivo y peleado. El de Brasil 2014 ha deslumbrado por sus goles y juego ofensivo. Pocos partidos, varios de Argentina, han sido cerrados, trabados. Alemania representa todo lo contrario, la búsqueda constante y alegre del juego ofensivo, tanto, que fue vulnerable atrás ante equipos menores como Ghana o Argelia.

Es el partido más difícil que tiene Messi para ganar. El destino, la lesión de Ángel Di María, le ha quitado a su socio ofensivo. En la semifinal de ayer ante Holanda estuvo solo, aislado, poco pudo hacer. No parece que esto pueda cambiar contra Alemania. Tendrá la oportunidad de ganarla solo adelante. Para lograrlo cuenta con una defensa impresionante, la mejor del torneo. Con jugadores en su máximo punto como Javier Mascherano. La oportunidad de Messi es ganar el tipo de Final que no pudo ganar Maradona.

roberto.velazquez@milenio.com

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