Pelotazos

Chupete y la falta de cultura

Humberto Suazo es uno de esos futbolistas que callan la boca de todos los extremistas que ven en los extranjeros el mal del futbol mexicano. Grandísimo jugador que ha dejado mucho al Monterrey y que ha generado el espectáculo que tanto se añora para la Liga local.

Pero la grandeza en la cancha se atora afuera de ella. Mal congénito de un futbol bananero, de divas y pésima comunicación. Esta semana un buen reportero de La Afición, Tomas Víctor López, adelantó que el jugador sería operado del hombro. Información que desgraciadamente resultó cierta y que significa la baja del jugador hasta agosto.

Entendible la frustración, el desazón de un tipo triunfador que soñaba con una Copa del Mundo en la última etapa de su carrera. Pero su reacción de furia en las redes sociales contra el reportero, contra La Afición y directivos de Multimedios Deportes por adelantar su desgracia es una evidencia más de la falta de respeto profesional, del desprecio y rencor que tiene los futbolistas en México cuando se encuentran en condiciones fuera de la norma con los medios de comunicación.

Muy cómodos en los lugares comunes, en los reporteros-porristas y en las conferencias de prensa que parecen una banda de Moebius que siempre regresan al mismo lugar donde empezaron. Pero cuando llega una crítica bien fundada, un buen trabajo periodístico, todo se vuelve quejas. Están acostumbrados a sólo recibir alabanzas.

Algunos medios y reporteros tampoco ayudan, son igual de responsables de la repetición de patrones de mediocridad. Por eso hace falta un cambio de cultura de comunicación en el futbol mexicano. De todos. Urgen más reporteros como Tomás. Le urge a una Liga que aspira, sueña algún día, ser de primer mundo.   

roberto.velazquez@milenio.com

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