Pelotazos

Buen recordatorio para el Tri

La Fecha FIFA le ha servido para algo a la selección mexicana de futbol: el problema no era sólo José Manuel de la Torre. La calificación a la Copa del Mundo no se complicó por los miedos de una persona. Con Miguel Herrera, el director técnico más querido que ha tenido el Tri, el único que ha sobrevivido un Mundial, se jugaron dos partidos amistosos contra equipos de Concacaf, y como local. No, la máquina verde, el “Gigante de Concacaf”, no los arrolló y goleó. Primero un 2-0 ante Honduras y después un triunfo de último minuto contra Panamá. Olvidemos que las goleadas son obligación. La calificación a Rusia será tan complicada como la que se vivió para Brasil.

Sin embargo, sigo leyendo en la prensa, escuchando a los comentaristas, con una visión distorsionada de la realidad. Hay casi un lugar común al afirmar que México tendría que arrollar a los equipos de Centroamérica y del Caribe.

El futbol internacional ha cambiado. Las potencias siguen disputando las finales de la Copa del Mundo, pero cada partido se ha vuelto más complicado gracias a la exportación de jugadores, a la generalización de técnicas de entrenamiento, al acceso al mejor futbol del mundo con sólo prender la televisión. Holanda perdió contra Islandia en un partido oficial de eliminatorias de la Euro de Francia del 2016. Cada vez será más común que los equipos pequeños se acerquen a los viejos caciques. México no tiene porqué ser la excepción.

Además, la mejora de los equipos de Concacaf debe ser motivo de alegría. Ganar tomará más sentido ante mejores rivales, el esfuerzo y el valor del triunfo será cada vez mayor. Habrá más derrotas, más sufrimiento, pero al final el futbol se trata de eso, ir a golear por obligación va contra el espíritu del juego. Insisto en que México debe festejar cada avance de sus vecinos de región. Igual que debe agradecer que crezca la MLS. No fue una Fecha FIFA desperdiciada, fue un buen recordatorio de la realidad.  

 

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