Pelotazos

Brasil, ¿rumbo al peor Mundial de la historia?

En 1946, un año después de la Segunda Guerra Mundial, Brasil ganó la candidatura para organizar la Copa del Mundo de Futbol. Ya había presentado interés en organizar la que debía jugarse en 1942, el otro interesado era Alemania, la Alemania Nazi. El torneo se canceló debido a la Segunda Guerra Mundial antes de que se decidiera un ganador.

Brasil fue una buena opción porque en Europa sólo se pensaba en la reconstrucción, y porque subsanaba la afrenta de que las últimas dos Copas se hubieran jugado en Italia (1934) y Francia (1938). Argentina y Uruguay boicotearon el torneo de 1938 porque se volvió a jugar en Europa.

En realidad la Copa del Mundo como espectáculo global despega en 1950. La forma dramática en la que acabó con el “Maracanazo” reivindicó al futbol como un deporte en el que nada está escrito. Hasta 200 mil personas supuestamente vieron la final en la que Uruguay venció a Brasil. El futbol se convirtió en el gran deporte profesional de la segunda mitad del siglo XX. Sólo la televisión vía satélite le dio un impulso similar a la magia que sucedió en Brasil 50.

Por eso ese país parecía ideal en el 2007 cuando fue elegido como sede. Estaba de moda, y estuvo un buen rato. Del 2009 es la famosa portada de The Economist con el Cristo de Corcovado despegando. Ahora el Mundial se enfrenta a fallas en la infraestructura, estadios terminados a las carreras, huelgas en el metro y protestas callejeras. Pero todo esto no tendrá mucho que ver con lo que suceda en la cancha.

Es posible que sea un desastre de organización, que haya miles de protestas, pero puede y debe ser un gran espectáculo en la cancha. El futbol de alto nivel ha reivindicado los goles. Sólo hay que ver cómo han mejorado los promedios por partido en Europa. Creo que será una emocionante Copa del Mundo.  

 

roberto.velazquez@milenio.com

twitter@rvbolio