Pelotazos

Abortó el apocalipsis brasileño

Hubo protestas y detenidos el primer día. Hay algunos campos con el pasto seco. Se han quejado un par de equipos del calor. Falló el sonido local en un partido y no hubo himnos nacionales… Esos son los únicos problemas registrados. Abortó el apocalipsis de Brasil.

Cada uno de los partidos se ha jugado en estadios casi llenos, estadios hermosos y funcionales. Se han transmitido al mundo en forma impecable. Todos estamos hablando de futbol, y de goles, de muchos goles. Ha sido un Mundial divertido, lleno de sorpresas, parejo, ofensivo… memorable. Si acá le agregamos al coctel la gran participación de la selección mexicana, el desastre, la tragedia, el fin del mundo quedó en calentura premundialista, en ruido. Bien por Brasil y bien por el futbol.

Con casi tres goles por encuentro es la Copa del Mundo (prácticamente empatada con México 70) con mejor promedio desde 1958, sí cuando el campeón Brasil jugaba con cuatro delanteros y dos interiores ofensivos.

Era predecible que así sería, el 10 de junio en este mismo espacio escribí: “Puede y debe ser un gran espectáculo en la cancha. El futbol de alto nivel ha reivindicado los goles. Sólo hay que ver cómo han mejorado los promedios por partido en Europa”. Entre 2010 y 2014 los promedios de anotaciones por encuentro de la Premier League, La Liga Española y la Bundesliga han estado entre 2.8 y 3 goles por juego. En estos países están los mejores futbolistas de casi todos los equipos que avanzaron a segunda ronda. El futbol de élite ha privilegiado anotar.

Algunos han dicho que el calor, el cansancio de los jugadores (hemos visto muchos acalambrados) también han relajado las marcas. Pero también hemos tenido rematadores excepcionales, hay una generación de grandes delanteros: Messi, Neymar, Robben, Van Persie, Benzema y Müller. Ha sido un gran Mundial y parece que viene lo mejor. 

roberto.velazquez@milenio.com

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