Futbol al día

Y valiendo madre

Sí, cuando el pecado de la vanidad te ataca y la soberbia supera en mucho a la humildad, se viven incidentes graves y peligrosos en un solo partido. El ser humano muestra su debilidad ante la tentación del éxito.

Ya tiene buen rato que a Tigres —y en esto incluyo al paganini— se les está volteando el perfil de equipo del pueblo a equipo de ricos.

Sus actuaciones, sus actitudes, sus declaraciones, el Twitter, el vamos a ganarlo todo, hay una serie de cosas y hechos que nos hablan de otro Tigre, el que no esperábamos ver por tan poco, porque si hacemos cuentas, primero, no han ganado nada, y segundo, en la Liga Mexicana llevan seis penosas derrotas que les impiden haber subido de los 25 puntos, que son bien pocos para lo que la gente esperaba de semejante equipo.

Los egos ya están chocando. El Twitter sacó el arcón de la superioridad y me recuerda el cuento de aquella rancherita que se fue a trabajar de mucama a Los Ángeles y regresó a su rancho después de 15 años de ausencia; ya no conocía a nadie, todo se le hacía feo, hasta los famosos magueyes le parecieron que eran objeto de pláticas y nunca que fueron usados por ella para hacer del 1 y del 2 y que nadie la viera.

No mameís.

Hoy nos molesta la cancha visitante. Mira, hasta tiene pasto, dijo un engreído jugador. Mira, está llena de hoyitos, dijo el entrenador. Como si en Monterrey no tuviésemos tantos baches que pena nos había de dar.

Éste no es Tigres.

Me conformaría con que me obliguen a hablar de futbol, primero, jugando bien ante Chivas. Segundo, que le ganen, para ver si la tabla mexicana, que es la que me interesa, puede sufrir un cambio. La verdad es incómodo que un equipo que tiene tanto naturalizado esté abajo en la tabla de un equipo de 11 mexicanos nacidos en México.

Si se bajan de la nube lo pueden lograr.

donrobert@multimedios.com