Futbol al día

Las pretemporadas

Sólo los técnicos y preparadores físicos saben los beneficios que les dan las pretemporadas, por cierto, muy costosas.

Al aficionado no le importan, no paga por eso.

Los futbolistas sufren en su físico los ejercicios y carreras extenuantes que los obligan a hacer y que son causa de querer u odiar más a su técnico, que será siempre el punto angular en el juicio del jugador.

Se necesitan algunos añitos para que los jugadores acepten las pretemporadas profesionales y respetar la línea de disciplina. Muchas veces confundieron ese tipo de reuniones con auténticas bacanales. Pero eso ya es cosa del pasado.

El lenguaje mundial es que las pretemporadas son súper necesarias.

Los europeos y los sudamericanos las hacen jugando, o hacen giras para jugando ganar plata, o hacen torneos que tienen la combinación de paseo y futbol, pero el jugador trabaja así con mayor alegría.

En México ya es una moda hacerla en playa. Los americanos buscan los santuarios deportivos que están en las Rocallosas, a donde van deportistas de todo género y donde labran un acondicionamiento más completo trabajando en las alturas que en el nivel del mar.

En fin, entre Copas América y de Oro en nuestro continente, y las eliminatorias para la Eurocopa, nuestros equipos van a la playa en una especie de vacaciones pagadas a cambio de correr un poco por la arena.

En teoría es la primera piedra de un campeonato, pero también tenemos el riesgo de que una porrista o chamaca de muy buen ver acabe con la condición y fuerza que tanto trabajo les costó en Cancún.

Me decía Milo Cruz: “La forma más fácil de perder la condición física es en la cama”.

¡Ánimo, señor!  

donrobert@multimedios.com