Futbol al día

Con el pito en la boca

Si marcas, porque marcas… y si no marcas, igual.

Eres y serás siempre el villano para unos y héroe para otros.

Para nadie, el jugador es el más importante de la jugada. Es el que actúa, es el que golpea o lo golpean, el árbitro solamente aplica el reglamento con el riesgo de fallar.

Chiquidrácula no falla. El que falla es Oswaldo primero y luego Caixinha.

Yo no podía creer que con las experiencias anteriores, Oswaldo no tuviese todos los cuidados en la forma de entrar a disputar un balón, y conociendo el reglamento del gol de visitante. Si recibes un gol, tienes que anotar tres. Le valió madre.

Su actuación fue irracional, antideportiva, desleal, peligrosa.

El rival ya no era el Pachuca, los récords de los encuentros de Oswaldo vs Chiquidrácula son suficientes para haberlos tomado en cuenta y no exponerse.

Pero en Torreón, si no se gana por la buena o por la mala, se termina tirando la culpa al árbitro. Rodríguez lo sabe y su tendencia a pitar siempre al borde del reglamento le da las armas legales para no temer y actuar.

En Toluca es el otro lado de la moneda.

Uno pensaría que si el Toluca es el único equipo en las finales que le transmite Televisa, el arbitraje lo tendría en cuenta. Su actuación la hizo justamente alejándose de ese lado del partido.

No les dio ni el más claro penal de la Liguilla, el que nadie le hubiese reprochado si lo marca, el que a lo mejor pone al Toluca al final vs Pachuca y entonces el pastel está repartido con justicia.

Con la actuación de los silbantes, y como armaron la Final, todo México es territorio Telcel.

Buena semana.

donrobert@multimedios.com