Futbol al día

El piquete

Yo he visto dos piquetes del Chicaspiar Mendoza en una cancha de futbol.

Uno, al término de los penales donde los búlgaros eliminan a México en el Mundial de Estados Unidos, y otro, la noche triste de Uruguay, donde chilenos, en complicidad del silbante, le picaron, en clara provocación al jugador de Uruguay que ante la sensación, respondió con un golpecito que el chileno, mañosamente, se dejó caer e hizo un tango que el silbante lo compró y sacó la roja.

El piquete del jugador búlgaro fue directo, con el dedo más grueso, con ganas de embarazar a su compañero que se frunció ante semejante atentado. Pero todo era por la felicidad de ganar, no había falta de por medio, no existía un silbante con la roja en la mano, fue un show espectacular entre cuates; los búlgaros se entendieron bien y se rieron a carcajada abierta, aunque uno tenía gran parte del calzón metido en el fondo.

El piquete del chileno fue una caricia, de ésas que rechazan los hombres muy hombres, pero que a otros del mismo género y de costumbres raras, les gusta, de eso están pidiendo su limosna. Esa provocación que el silbante no vio, pero que la cámara de televisión, indiscreta y chismosa, enseña desde las intenciones del chileno hasta las reacciones de ambos.

El árbitro se ve como bobo, queda entre dos intenciones y se va con el local. Total, quién se ha muerto de eso.

Como el árbitro no vio y hay una protesta de por medio, hay una comisión que va a estudiar el caso para irse en contra del chileno… ¡faltaba más! Andar metiendo el dedo en lo que no es suyo, debe ser castigado.

Y pronto, porque ahí viene otro partido… y ahora en Semifinales.

¿Usted tiene alguna historia qué agregar? Compártala, a lo mejor y usted ve donde otros no vemos.

¿Sale?

donrobert@multimedios.com