Futbol al día

Que no panda el cúnico

El futbol de México está claramente dividido entre equipos ricos y no ricos.

Tigres, América, Monterrey, Pachuca, León, Toluca, Cruz Azul, son de los que económicamente están sólidos, fuertes, y pueden comprar a cualquier jugador de cualquier continente a cualquier precio.

Pumas, Puebla, Veracruz, Jaguares, Santos, Atlas, con poco, quieren hacer mucho. Algunos lo logran; otros, no tienen mercado ni en la ciudad que representan.

Es fácil ver que cuando un equipo rico, con todo el potencial, se enfrenta a equipos limitados, la balanza se inclina con toda claridad y el favorito es el fuerte. Así, Monterrey agarró a tres pichones del segundo grupo e hizo con toda facilidad 9 de 9, dando la sensación de que nada ni nadie le quitaría del puesto de favorito para el título.

Pero se le apareció un riquillo y a las primeras de cambio no aguantó la comparación y le anotaron tres jugando mal y a ratos muy mal. La magia se terminó y cada jugador agarró una meta individual en el campo, menos intentar agruparse para hacer lo que habían aprendido en la pretemporada y en los tres primeros juegos contra equipos chiquirringuillos.

Fueron víctimas de sus pocas ganas, de su distancia en el juego entre los jugadores que saben; un notable descenso en el juego de Sánchez que se le acabó la cuerda argentina y ya se tiró a la cómoda velocidad del juego mexicano.

Y Cardona se distrajo con las pataditas contra El Chucky, un peso mosca pachuqueño que lo sacó de su nivel y ya no fue el futbolista de clase, sino un buscapleitos en el campo sin producción para el equipo.

Y así se perdió el equipo en 12 fatales minutos en los que les anotaron tres goles sin chance de llegar a empatar.

Ahora viene Dorados, el más pobre de los pobres en todos los sentidos. Llega sentenciado por la implacable ley de la porcentual. No ha ganado un juego, no ha anotado un gol, es una Cenicienta de nuestro sistema de futbol. No hay enemigo al frente. Deben ganar.


donrobert@multimedios.com