Futbol al día

Esa fue una marranada

Es la forma de manejar el negocio de FIFA, conduciendo a los grandes por camino pavimentado, quitarle piedras a lo inesperado, porque nadie esperábamos un Croacia tan peleador y un Brasil tan afortunado.

Estoy de acuerdo con el marcador, un 3 a 1 puede ser considerado normal. Para eso trabajó Croacia, para evitar un marcador tan amplio y puso todo el coraje en las acciones con todo en contra.

Hizo un muy buen gol tempranero, se lo empatan y mantuvo ese tanteador tan conveniente que durante media hora del segundo tiempo alejó a los brasileños de su área de peligro haciendo un futbol inteligente y fuerte, casi sin errores, hasta que vino el penal que a todas luces lo regala el silbante oriental, creando muchas dudas en la honestidad de un Mundial que de repente nos ligó a aquel trabajo del ecuatoriano entre Corea contra España e Italia, y aquella extraña forma de salvar al mismo Brasil ante Turquía.

Chueco, todo chueco. Incluso el tercer gol de Brasil nace de un faul en la media cancha, donde un jugador de Brasil entra con violencia, le quita la pelota, dan hacia adelante y viene ese punterazo que hace al mundo entero decir: tiene que ganar Brasil.

No digo nada del empujón al arquero en el área, aun y cuando se ve que el portero se deja caer. Pero lo tocan, lo medio cargan y eso está prohibido.

No sufre nadie si eliminan a Croacia o lo fuerzan a seguir luchando con todo en contra y a ver qué pasa.

Pero el mundo sufriría mucho si Brasil es eliminado tan temprano, así que la función de los silbantes es “ayúdenlo en todo lo que puedan, tope en lo que tope”.

Y así, el triunfo queda gris, sucio, con los árbitros como arma para usarla cuando sea necesario.

donrobert@multimedios.com