Futbol al día

Ni las manos metieron

Normalmente, un Clásico hereda un chorro de emociones.

El posclásico, las burlitas, los memes, los telefonemas, las pláticas en el café, todo es basado en lo que pasó en el Clásico que, bien jugado, por lo menos con los huevos que este tipo de juegos exigen, no paramos de divertirnos con el dolor ajeno.

Pero el juego del sábado en el estadio Universitario mostró un equipo tan superior, aplastante sobre el aplastado, que ni ganas dieron de hacer bullying.

La pobre actitud y capacidad del Monterrey y su tropa colombiana fueron los culpables.

Sería una rudeza innecesaria ver la cara tan desconsolada, la mirada triste y perdida, el desconsuelo por estar tan mal representado por un equipo que no tiene ni pies ni cabeza. No, ni para qué desgastarse.

Mejor consolar, levantar ánimos y tratar de que pongan los pies en la tierra y se den cuenta que hay demasiados errores en la formación de un equipo que parece lo cuadró un pequeño cuando salía de la primera comunión.

Este juego da la razón a quienes pensamos que Barra & Treviño cuadraban mejor la colocación de los jugadores que la sociedad actual, que todavía no da pruebas de que ha valido la pena el cambio.

El esfuerzo de los dirigentes contrasta con la poca armonía y ganas del equipo de pantalón corto.

A este equipo le va a quedar muy grande el nuevo estadio.  

donrobert@multimedios.com