Futbol al día

La derrota de México

Yo no hubiese corrido a Miguel Herrera.

De por sí el futbol de México, todo, es un verdadero desmadre, donde estamos perdiendo calidad en el futbolista a pasos agigantados por la mala administración de los jerarcas del futbol, ahora hay que traer otro técnico y comenzar otro proceso y escoger otros jugadores, y en esos malos pasos se nos va el maravilloso tiempo.

El que traigan, va a ser bien difícil que arregle este equipo de seleccionados, muy chifladitos por cierto y llenos de pretextos para no cumplir.

Si hablan con Miguel Herrera, le leen la cartilla, lo aguantan un par de meses mientras se hace un proyecto real que alcance hasta el Mundial y después de éste, habría más esperanzas de componer esta maquinaria que rechina de lo mal que camina.

Es cierto, la Selección está jugando muy mal y fue campeona porque el arbitraje que otras veces nos ha perjudicado, ahora traicionó las raíces del juego limpio y les robaron a los panameños, que vienen siendo los campeones sin corona.

Si no tienen los federativos una meta a dónde llegar, qué hacer para inyectar juventud a la Primera División que muestra más juegos malos que buenos… no hay quién saque este buey de la barranca.

No aguantaron los cañonazos de ESPN, que a todas luces lucha por un pedazo de pastel del futbol y aplica correctamente la frase: “Divide y vencerás”.

Se mostraron infantilmente frágiles y no supieron manejar un problema de una niña berrinchuda y su papá temperamental, pero finalmente un empleado de la Femexfut al que no le dijeron nada cuando entrenaba periodistas para comprar protección.

Es cierto, la mejor Selección que dirigió Herrera fue la de los comentaristas que tenían la línea de hablar bien de la Selección, pase lo que pase.

Ningún federativo se opuso a esas pachangas futboleras mientras la preparación de la Selección no la veíamos por ninguna parte.

Ojo, que ahora al estudiar al siguiente, que sea serio y responsable con su trabajo y no deje tirada la chamba para actuar en un interescuadras de cronistas que se la pasan riendo, gastando los valores de la Selección.

Quizá pensó Herrera que el mayor pecado de Luis García y Martinoli era que no le pertenecían a aquel grupo que se vestía ridículamente jugueteando con el balón teniendo al técnico nacional de cómplice.

¿Cómo controlas a García y Martinoli si no se prestaron a esas pachangas futboleras?

El fallo no es únicamente de Miguel, muchos no hicieron su chamba y le dieron otro empujoncito hacia abajo a nuestro futbol.

Y viene lo peor.

Si contratan un técnico centavero es el que menor trabajo les va a costar. Si contratan uno con proyectos a largo plazo, no lo vamos a soportar nosotros que exigimos resultados en el primer partido. No nos hagamos guajes, todos tenemos culpa en haber dejado caer la clase de futbol en la Selección, que no merece llamarse “Campeón” en el torneo donde imperó la chapuza y el mal trabajo de entrenamiento .

donrobert@multimedios.com