Futbol al día

Ya se me cayó el confeti

Con tres sacudidas y cambió la cosa.

En lugar de la desconcentración ya fue otra cosa. Y cuando los Tigres se concentran, "qué bien juegan".

Desde luego que falta mucho para llegar al punto óptimo de rendimiento, pero ya fue distinto. Ya divierten, emocionan, juegan a ratos bien, seguros en la defensiva y muy seguros en el ataque cualquiera que sea, balón parado o centro en movimiento. Gusta bien todo lo que hace.

Y dentro de todo ese gusto, Guiñá recobró el potencial goleador. La esperanza de la hinchada que toma en cuenta esa cantidad de 19 goles que yo recuerde ha anotado desde que debutó con Tigres e hizo un gran impacto con los expertos entrenadores de la tribuna.

Tres cabezazos fantásticos.

El primero por lo oportuno y tempranero que pesa al León, que no contaba con eso y no se recuperó nunca como para pensar en ganar.

El tercero por la belleza del centro, lo certero para buscar y encontrar la cabeza del rematador y Guiñá que lo anota lejos de lo que el portero esperaba.

Tres goles.

Los mismos con los que ganó el Pachuca.

Los mismos con los que ganó el Milán al Inter.

Los mismos del América a los culichis.

Número de la buena suerte para los equipos que juegan bien.

Y un cierre de enero que comenzó lento e inseguro y termina con toneladas de esperanzas en el año y un buen sexto lugar.

No todo es bueno, hay jugadores que subieron de forma y juego pero no lo suficiente. Lo que hacen los buenos jugadores de ahí se cuelgan todos, y si hacemos en la semana un análisis más personal y fuerte, verás que hay posiciones que todavía les falta algo. Y ese algo es un aumentito del 50% de lo que mostraron el sábado.

Pero vamos bien.

donrobert@multimedios.com