Futbol al día

El amarillo triunfó

Barrió con el negro de la maldad y vivimos una noche feliz, a lo Tigre. Extrañamente, antes del juego, el jugador Damián Álvarez puso en su Twitter: “Los colores de un equipo no se negocian”. ¿Los pretendieron negociar? ¿Quién los pretendió negociar? Entonces, ¿la amenaza negra era motivo de presión para ganar algo?

Pronto lo sabremos. Del juego. Yo personalmente, viernes y sábado les dije en nuestros tres medios, tele, radio y prensa, que les firmaba el empate. Por poquito y le atino. De hecho, cinco minutos más de juego y quién sabe si le doy al clavo. Se combinaron los dos factores: UdeG viene jugando muy bien. Los últimos 30 minutos superaron en movilidad, traslado del balón, resistencia física, disparos al arco, todo por anotar. A Tigres se le acabaron las piernas y dejó dudas ante el más mal parado equipo de la porcentual.

Son varias las causas, el juego de media semana en Querétaro, y la expulsión, justa por cierto, de Torres Nilo, son las principales.

El equipo hizo un notable esfuerzo, mostraron sus virtudes y carencias, corrieron y dominaron la primera parte donde el tiqui taca jalaba a los marcadores de UdeG de un lado al otro y se hizo un juego bonito, sobre todo por el lado derecho, donde Guerrón hizo el futbol que le gusta y que alegra a la gente.

Pero se cansaron y lo sufrieron en el segundo tiempo. Entre más avanzaba el cronómetro, más se notaban las piernas débiles hasta que cayeron rendidos los que no están para un esfuerzo así.

La gente gritaba pidiendo a gritos el final, el fantasma de perder los puntos en el último minuto por las mismas causas apareció pesadamente en El Volcán.

La actuación del portero Guzmán hizo dos paradones que evitan el gol. Es la primera vez en 9 juegos que da una actuación con puntos para el local.

No me negarán que no le hemos pedido al señor Orta más eficiencia en la preparación física de la plantilla, está para menos de 90 minutos.

Pregunta: ¿creen que la expulsión de Torres Nilo fue provocada a propósito por el jugador? ¿Se hizo expulsar?

¡Ánimo, señor!  

donrobert@multimedios.com