Futbol al día

De medio pelo

Estamos de acuerdo que de manera insólita Tigres tiene, de entrada, cinco lesionados. Y ahora seis.

En un evidente mal trabajo del cuerpo médico del equipo y una debilidad manifiesta de los dirigentes ante el grave problema.

Pero esas ausencias nos permiten vislumbrar con qué contamos cuando los estrellas son tocados por la mala suerte de una lesión.

Y en Puebla se vio de la mejor manera.

Con Zela, El Queso, El Gringo, Capitán Pollo, Espericueta.

Agregue la baja de juego del francés y Sobis, Ahora Aquino. Tigres toma la ruta de los equipos de media tabla.

Lejos del notable ascenso y permanente ritmo de los grandes, va perdiendo personalidad, categoría, peligro, no hay tiros a la puerta, todos son desviados, arriba o a los lados y ha desaparecido en un remolinito que hace que el equipo descienda de nivel de juego, de ganancia de puntos, de posiciones en la tabla y de alejarse casi definitivamente de los favoritos para pelear el campeonato.

Los elementos que han tenido la oportunidad de jugar y mostrarse ante la afición tienen corte de regulares para abajo.

Comparando con futbolistas como Walter Gaitán, Lucas Lobos en su mejor momento, El Cuqui... ¡no tienen nada que hacer!

Fue lamentable verlos con tan pobres condiciones como futbolistas en Puebla, donde Josimar Acosta, tan sólo él, mostró mucha mayor entrega y resultados a la defensiva y a la ofensiva.

Tigres decepcionó.

Y con tanta gente que hizo el viaje para comer camote, mole, sopa de arroz y todas las dulzuras de la cocina poblana, aunque su mayor cometido era ver a su equipo entregarse en el apoyo que no fue correspondido.

Estamos con la ilusión de quedar en el octavo, pero juego a juego pierden balones con tiros a gol decepcionantes, lejos del objetivo, pobre técnica, pobre personalidad frente al arco contrario.

Así no asustamos a nadie.

donrobert@multimedios.com