Futbol al día

Sábado negro

Ya todo México lo sabe: La Pandilla está enferma de gravedad. Le espera más pronto disputar el descenso que pelear el campeonato que alguna vez los ganaba como si fueran volados.

La enfermedad corre por todos los lados de su cuerpo, inunda lo futbolero, lo anímico, la peligrosa división interna, la falta de ganas de entrenar, la incapacidad de leer a los contrarios, nadie se compromete, se ve que nadie quiere al equipo, la gente se desilusiona y se aleja del equipo sin saber como enmendar el rumbo.

Para el inminente estreno del nuevo estadio y de seguir así, Monterrey va a estar peleando el descenso.

Pero no creo que lo dejen llegar tan bajo, alguna mano firme va a empuñar el fuete y corregirá el rumbo.

Hay mucha afición pendiente, unos enojados, otros preocupados, proponen cosas disparatadas pero no se quedan callados, lo hacen con el mejor de los intereses de que el equipo mejore, camine y se salga de hacer ridículos como los dientes picados de un jugador que lo deja fuera del juego.

Hay demasiados dirigentes, hay cantidad pero no hay calidad, ya no tienen dominio sobre los jugadores, más desde que llegaron los colombianos, que desde que pisaron esta tierra pretenden el control, sobre todo el vestidor. Quisieran un balón propio para colombianos, no quieren compartirlo con los mexicanos, se nota a leguas.

¡Ingala male!… cómo le hacemos. Así, sin jalar, no podemos.

No están desquitando ni el 10 por ciento de su sueldo.

Y esta semana… ¿van a comer camote? 

donrobert@multimedios.com