Futbol al día

¿Ya tienen otro Pumpido?

Estoy de acuerdo con el Tuca: a mí tampoco me gustó el marcador.

Pero este juego hace que salga al aire un secreto que debe guardarse en el rincón de la caja fuerte: “Hay que seguir una línea, y esta línea no la pongo yo”.

¡Bófonos!

Soltó, sin ponerse colorado por la pena, una serie de explicaciones sobre los secretos del club que son entre el técnico y el que marca las líneas en el equipo. Da la impresión de que se hartó de las líneas que pueden llegar hasta la fatal desestabilización en el equipo, y soltó prenda.

“Yo soy un soldado aunque ustedes digan que soy general, yo recibo órdenes y me pongo a trabajar”.

¿Se está deteriorando la relación Tuca-presidente?

Yo no me olvido de aquel 4-1 a favor del Monterrey que fue en un mes de mayo, pero la dirigencia ya tenía a Pumpido apalabrado desde marzo.

En estos lapsos, me cuentan que Cemex bajó ostensiblemente su presupuesto en muchas áreas, entre ellas el futbol, y a lo mejor, la justificante en hacer que los jugadores trabajen más que un caballo en molino, sea que requieren de las taquillas coperas para remediar la situación.

No sé, hasta se me ocurre que ya ven con ojos económicos tener al Tuca en comparación de lo que ganaba Daniel Guzmán, al que le perdonaron las más inverosímiles actitudes de un director técnico.

Esta volada del Tuca con la emoción que genera la terminación del Clásico que se pudo haber ganado, va a tener un impacto al que todavía no le vemos al final. ¿Consecuencias? ¡Claro! Descubrió que se están metiendo en su trabajo, y le marcan línea. No tardan en darle la alineación.

¿Y mañana juegan los titulares?, dice el Tuca: “Claro, ya le dimos chocolates al niño y va a llorar si no le sigues dando lo mismo”.

Les advierto.

Si cansan más y más al caballo, el sábado no le ganamos al Querétaro ni con pomada de La Campana.   

 

donrobert@multimedios.com