Futbol al día

Mancilla y Efraín

De la nada, surge Efraín en una confusa bolita de jugadores en la ejecución de un córner.

Lo marcaban La Palma Rivas y Juninho, y entre los dos, mete un cabezazo mortal para darle al Clásico del miedo el rumbo para que Monterrey gane.

Mancilla tuvo un centro preciso para el frentazo, se levantó sin marca alguna, sin ninguna inquietud, de frente al arco y el choque del balón hizo que la pelota se fuera bien lejos de la portería del Jona.

Mancilla es centro delantero y se ha pasado la vida en esas circunstancias, resolviendo problemas ofensivos en sus equipos.

Fue campeón goleador alguna vez y la mano amiga le extendió la oportunidad de jugar en Tigres. Eso debe agradecerse. Pero el día que llega la oportunidad, la jugada que debió resolver, no supo o no pudo.

Efraín rara vez pisa el área contraria y no precisamente de centro delantero. Cuando mucho se le pide que llegue al fondo y mande un centro. Tenía a todo el estadio en contra y la obligación de marcar al que apareciese por la punta izquierda.

Tuvo un centro más difícil que el de Mancilla, con la marca de los dos centrales, no de frente al arco y así de ladito, prendió el balón y anotó.

Ésta es una de las muchas comparaciones que puedes sacar del rendimiento de jugadores para ganar un Clásico. Efraín entró con el cuchillo entre los dientes, Mancilla no tenía mentalidad o concentración o ganas. El Mancilla que nos convenció que no debe estar en Tigres, si es que cuidamos los niveles del equipo.

Igual pasó con Zelarayán que entra y no pasa nada, jugadorcito tribunero que no sabe resolver en el área.

No llegó el tiro de Sobis de media distancia.

Y todo queda en Guiñá.

Yo lo considero todo un profesional, sobrado al nivel del futbol mexicano, así comenzó.

Últimamente se ha hablado del problema que hay en la posición en la Selección de Francia y lo tienen como la primera opción cuando hay un problema para elegir al 9 en la Eurocopa.

Me pregunto: ¿Está empezando a cuidar el esfuerzo para la Selección de Francia y se desconcentra con su trabajo en Tigres?

Siempre voltea y le exige un centro a Jürgen. El sábado le puso uno de oro, uno que lo anota Carlos Ochoa o Peralta o Bravo. Un balón fácil si comparamos los goles que ha anotado con mayor grado de dificultad.

Si no es Guiñá, no hay quién tire a gol.

Quiero pensar que están saturando al equipo con la obligación de los torneos. Yo culpo a la obligación de jugar en Salt Lake y mandar al cuadro titular.

Esa discusión será el tema de siempre.

El Clásico del miedo lo pierde Tigres desde el minuto uno en Salt Lake.

donrobert@multimedios.com