Futbol al día

Itamar y Mancilla

Los dos, con defectos y virtudes, pero han sido los dos últimos delanteros goleadores de Tigres.

Alguien le cortó la luz a la casa.

Lo que ha venido no ha servido, y parece que estamos frente a una temporada con el mismo problema.

No hay goles. Vamos, ni tiros a gol.

Ganaremos uno y perderemos dos. Si así fuese, entramos de panzazo a la calificación, pero sin el empaque de equipo que pensamos tenemos en el amarillo y azul.

Itamar daba miedo en el rostro contrario. Mancilla, el Mancilla de la primera temporada tenía un olfato de gol espectacular. Luego padroteó.

Pero hablando de padrotes, cuando se fueron el brasileño y el chileno, nos llegaron en fila —que todavía no termina— una serie increíble de centros delanteros inexactos a la hora de vivir en el área contraria 90 minutos.

El común denominador de esta lista de centros delanteros es la falta de técnica para conducir el balón, para rematar, para el golpeo de la pelota, pegar en movimiento, en el golpeo con la frente, como quieras, no resuelven.

Es un mal mundial cuando vienen de lugares donde no se entrenó cuando jóvenes. Es imposible que aprendan a los 28 años, menos a los 32.

Lo que mejor nos deja el reciente Mundial es la admiración por los equipos que entrenan y entrenan la técnica individual hasta no dudar, es la base de todo el futbol. Alemania y Holanda fueron el ejemplo de la mejor técnica individual que es primero que todo, la meta en sus futbolistas.

Todavía tenemos muchos juegos enfrente para ver si en ese tiempo, cualquiera de los delanteros supera los 9 goles de Mancilla y los 11 de Itamar.

Ya firmo el empate en Puebla.

donrobert@multimedios.com