Futbol al día

La cabalística Jornada 13

Como la séptima entrada en el beisbol, trae algo más grande de lo que de manera normal se vive en todas las jornadas.

El América al minuto 70 ganaba 2 por 1.

Pero de repente vino un extraordinario viento que cegó a los Perros y las Águilas en 20 minutos mandaron mensajes a todo mundo de su potencial. Al 71', Paolo Goltz; al 81', Darwin Quintero; al 83', otro de Darwin Quintero, y hasta el malancón de Darío Benedetto anotó el sexto al minuto 88.

Hicieron pedazos el prestigio de Gandolfi y ratificaron que don Miguel Herrera se va al ataque sin orden. Luego viene el Monterrey con otros 6... ¡y sin Funes Mori! ¡Madre mía!

La clientela del nuevo estadio vibró hasta cantar con todas sus fuerzas: "Vamos, Monterrey, queremos la Copa". ¿No se saben otra?

El héroe: Dorlan Pabon.

La duda: ¿No hay indicios de protesta de los Jaguares para exigir a su directiva que les pague? Si haces que pagas pero no pagas, yo hago que juego pero no juego.

Todos los cracks anotaron. Hasta el autogol del Manitas fue bonito.

El retorno a Chiapas fue de lo más triste que se puedan imaginar. Por lo menos Tijuana come tres veces al día, pero estos... ¿Y la Federación?

Y ya sin pendientes vamos al que nos importa: Tigres en Pachuca.

Más que peleando por clasificar para la Liguilla, entró al estadio tuzo peleando con su pasado y con unas comparaciones fantásticas.

Tuca Ferretti llegó a los mismos puntos que Daniel Guzmán en la misma Jornada 13 del 2009: 17 puntos.

Nos regalan un gol. Un violento golpe del balón en el piso rebota en la cabeza de Medina, todos dicen que es error, yo veo un accidente, Sobis aprovecha y anota.

Eso no se contemplaba, pero ventaja es ventaja. Aquí el chiste es que hay que saber defenderla y viene la equivocación del equipo.

"Si todos nos juegan a patadas y tirados atrás, vamos a meternos en nuestra cueva y a dar patadas para hacer temer a estos chiquillos Tuzos que son requetebuenos".

Y así, Murillo le ganó a Giñac todos los balones en disputa y Tigres con ese cañón apagado no tiene más recursos ofensivos.

Los lados están bloqueados. Los medios no dan para el ataque. Y comenzamos a morder la ropa interior que nos tocó porque todos los balones los ganaba el Pachuca, por la buena y Tigres la trataba de quitar por la mala.

Las patadas no son el estilo de este equipo, se concentró en pegar y no en jugar.

Total, Pachuca empata.

Y luego anota el del gane.

Tigres se planta dos veces para anotar: Una de Damián que va al larguero y otra de Aquino que la manda a la luna, solo, sin marca y frente al arco.

¿Sólo dos tiros?... ¡Sólo dos tiros!

¿Queremos ganar un partido con dos tiros? ¿Y el Monterrey anotando seis goles?

Ahí se me descuajaringaron las agarraderas.

Volví de golpe a la etapa de Daniel Guzmán.

Así es el futbol.

donrobert@multimedios.com