Futbol al día

Despedida inmerecida

Los únicos que se sensibilizaron a una despedida del templo del futbol durante tantos años buenos y malos, fueron los aficionados que usaron todos los medios a la mano para de veras gozar de este día.

Toda la gente de pantalón corto jugó de manera importamadrista a todo el entorno.

Pensaron más en las vacaciones que en seguir luchando.

Jugaron horrible ante unos Pumas debiluchos pero que en el campo mostraron deseos, vergüenza profesional, ganas de ganarse la atención de sus dirigentes para el contrato del año que viene, por ellos, se ve algo de futbol.

El club como organización puso lo suyo. El discurso del Dr. González Ornelas fue motivante, emocionante, muy Rayado y bien aceptado por la afición albiazul.

Pero ni eso movió corazón y piernas de los jugadores que, por cierto, pasaron a la historia como la lista de los que jugaron el último partido en el Tec, pero no merecen ser los que jueguen el primer encuentro en el nuevo estadio.

Estos no tienen afecto a todo el esfuerzo que hace la gente de pantalón largo por hacer de este equipo un representante digno de la ciudad. Juegan sin espíritu de competir, pegan pero no les gusta que les peguen, de hecho es un grave error que dediquen más atención a golpear que a jugar.

El mercado colombiano se ha cerrado las puertas en dos temporadas en esta plaza.

Se pudo haber logrado una mejor relación con la gente pero les valió madre, no les interesa, no se conectan.

Así pues, con un equipo así, es absolutamente normal que el juego de la despedida al Tec fuese tan mal jugado.

De esa forma los Rayados lograron el milagro de adelantar el Día de las Madres que comenzó a las 7 de la tarde-noche del sábado.

Hingala male.  

donrobert@multimedios.com