Futbol al día

¡Borrachazo!

Un elemento importante de la Selección chilena sacudió a la Copa América cuando hizo una cantidad de barbaridades en su día libre, que terminaron exhibiéndolo a toda la prensa del mundo con un récord de alcohol en la sangre.

Es un ídolo, tenía que ser. Es un gran jugador, por eso gana lo que gana. Pero la responsabilidad en sus horas libres depende de él… o de ellos, para hablar en términos generales.

Borrachales hay en todos lados, pero la exigencia de la fama te obliga a buscar cuándo, dónde y con quién. Éste es el clásico ejemplo de los deportistas que llegan a niveles incomparables y se dejan caer en el vicio, aunque sea por una noche, y si no tienes cuidado, se te viene la crítica mundial encima.

Hoy los futbolistas ganan salarios como para comprar 4 o 5 autos Ferrari y usarlos uno por cada día de la semana. Pero también hay que saber manejar un Ferrari que levanta velocidades peligrosas desde que metes la primera velocidad.

Este tipo de accidentes han cambiado a muchos jugadores. Les llega siempre como un aviso, y si sales ileso es que se te está dando una segunda oportunidad.

Me acuerdo de Ubirajara Chagas, que prefería la abstinencia de muchas cosas que estaban a la mano diciendo: “Yo prefiero frijolitos con queso, pero seguros”.

La multitud, sin embargo, no la entiendo. Si hay borrachín en su medio, lo idolatran; si es un atleta ordenado, centrado y que practica las virtudes del ahorro, a ése lo quieren pero muy a huevo.

Condición humana.

Es trágico ver a un futbolista millonario que horas antes jugaba a la ruleta y a los dados con absoluta irresponsabilidad, y después del accidente sale llorando frente a las cámaras pidiendo perdón.

Esos ejemplos, en Chile, México o en Italia, son pésimos para nuestra juventud.

Y es muy buen jugador… 

donrobert@multimedios.com