Futbol al día

¡Adiós, Tec!

La Final contra Cobras por la Copa costó 500 mil pesos de aquellos, pero valió la pena la felicidad de la gente.

El penal que no marcó Diego di Leo al América cuando Camacho, el portero crema, detuvo la pierna de Javan Marinho, brasileño centro avanti del Monterrey. Ratero, ratero, ratero, fue el pago de la gente para el vendido silbante.

La bronca del Tampico Madero en un todos contra todos y que incendia el ambiente Pilar Reyes, portero del Tampico, al golpear a un aficionado del Monterrey que no le quiso dar el balón para que despejara. ¡Pleitazo! Todos contra todos. Intervino la Policía y se llevo a todo el Tampico a la cárcel.

Después de una ágil intervención de La Quina, soltaron al plantel menos a Eugui por errores en los papeles de estadía en el país. Y aquel juego de Nuevo León vs Cruz Azul que ganaban los Jabatos y que la poderosa Máquina no sabía cómo resolver el partido hasta que Raúl Cárdenas se cayó al suelo agarrándose el pecho: ¡Infarto! ¡Infarto! Se lo llevaron al vestuario, metieron a todos los jugadores, descansaron 15 minutos y volvieron para perder contra el primer equipo del pueblo: Jabatos de Nuevo León.

Aquel juego internacional entre Monterrey vs Vojvodina de Yugoslavia. Para divertir a la gente pidieron el programa Muévanse todos con Vianey Valdez y sus estrellas. Aquel tremebundo derechazo que le dio Paco Sánchez al Abuelo Cruz que lo noqueó.

Asustado, Paco buscó un refugio y se equivocó porque se metió al vestuario del Monterrey, donde todos los jugadores fueron a buscar venganza pegándole una madrina de pronóstico reservado.

Aquel duelo a puñetazos entre Carlos Miloc y El Gallo Jáuregui en la pista de tartán frente a la tribuna de Butaca que sacó más emociones que el de Pacquiao y el negro.

Aquella aparición de Fello Hernández, puntero derecho que corría con la pelota de manera muy peculiar, se adelantaba al bote y jalaba hacia el frente con el talón. Se hizo ídolo y de aquí se fue al Mundial de 1962.

Y Claudio Lostaunau, una maravilla de jugador, y El Gato Núñez una maravilla de goleador, y don Fernando Riera, y Bertocchi, clase de primer nivel.

Oh, mi querido Tec, donde supe de buenas y malas, pero lo vi crecer tribuna a tribuna hasta llegar, de 19 mil a 35 mil espectadores, y transmití juegos de Segunda División y uno de Campeonato Mundial.

Mientras viva, no te olvidaré. 

donrobert@multimedios.com