El reto de comparar

Amor por el triunfo

Son la pareja más exitosa del deporte mexicano. Paola y Rommel siempre dan la cara. Más ganadora y realizada ella, pero perseverante y luchador él.

ROMMEL PACHECO

Nació el 12 de junio de 1986, en Mérida, Yucatán.

1.68 de estatura.

3 medallas de oro y 2 de plata en Juegos Panamericanos.


PAOLA ESPINOSA

Nació el 31 de julio de 1986, en México, DF.

1.57 de estatura.

Medallas de plata y bronce en Juegos Olímpicos.

Medalla de oro y 2 bronces en Campeonatos Mundiales.

8 medallas de oro, 3 de plata y 2 de bronce en Juegos Panamericanos.

3 medallas de oro en Juegos Centroamericanos.

5 medallas de oro, 3 de plata y 4 de bronce en Universiadas.



NO SE ANDA CON RODEOS

Paola es directa, dice siempre lo que piensa y actúa con absoluta congruencia, sin importar si cae bien o no. No se anda con medias tintas, aunque esto le genere críticas. Es reservada en su carácter, no se abre con cualquier persona. Es decidida y perfeccionista, pero nada aprehensiva. Puede llegar a ser inclusive olvidadiza y despreocupada. Pero es perseverante y comprometida con sus objetivos. Es muy hogareña, siempre pendiente de su familia. Sus mejores amigas son sus primas. Disfruta muchísimo una buena comida, las idas al cine. Cuida mucho de su imagen, le gusta verse linda y combinada en el vestir, siempre pendiente al detalle. Es de buenas marcas, pero si ve en el mercado algo que le guste, se lo compra sin problema alguno.



LA MÁXIMA GANADORA

Paola buscará en Kazán amarrar su pase a Río de Janeiro, lo que serían sus cuartos Juegos Olímpicos. Eso le permitiría cerrar de forma destacada su brillante carrera. Pero tampoco es que lo necesite. Acaba de convertirse en la atleta mexicana más ganadora en la historia de los Juegos Panamericanos. De 2003 a 2015, acumula en esta justa 8 oros, 3 platas y 2 bronces. Se encuentra perfectamente rehabilitada de la lesión y operación que la alejó durante meses de la alberca y mantiene la alegría y la frescura que la ha ubicado como una de las deportistas con mejor imagen de cuantas compiten defendiendo la bandera mexicana.



POR LA MEDALLA QUE NO TIENE

Pareciera que Rommel no parará hasta conseguir la medalla olímpica que hasta ahora se le ha negado. En el Mundial de Kazán esta semana buscará su sitio en los Juegos de Río de Janeiro 2016. Cuenta con la experiencia de Atenas 2004 y Pekín 2008 y su estado de forma habla de que puede conseguir su objetivo y a los 30 años cumplidos bien optar por el retiro. Viene de ganar dos oros en los Panamericanos de Toronto, en trampolín 3 metros individual y sincronizado. Presenta un estado físico envidiable, a base de muchísimo trabajo en el gimnasio y de una ambición que pocas veces se le había visto para obtener el triunfo.


EMPECINADO Y OBSESIVO

Rommel es empecinado y terco en los buenos sentidos de las palabras. Gracias a ello es que está de vuelta en la alta competencia. También es muy obsesivo y perfeccionista, lo necesario en alguien que practica un deporte tan exigente. Cuando no logró su calificación a Londres 2012, se formó un cuadro muy difícil para él y para quienes están en su entorno, por el elevado nivel de frustración que esto propició. Le encanta ser el centro de atracción, el que se lleve los reflectores. Es apegado a su familia, papás, hermana y hermano. Es solitario, pero extrovertido. Gusta mucho de ir al cine y estar en casa. Le encanta estar en la alberca y en el gimnasio. Siempre está viendo cómo ganar y puede llegar a castigarse cuando no lo consigue.

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