De oficio reportero

La prueba de fuego de Mohamed

La historia triunfadora de Antonio Mohamed con Xolos, donde fue campeón de Liga y tuvo una brillante Copa Libertadores, le valió al argentino su pasaporte al máximo aparador y hoy, a pesar de la distancia que marcó el tiempo desde su salida del equipo fronterizo, recibió la oportunidad de su vida: dirigir al América.

Lo de Mohamed con Tijuana fue brillante, tanto que hoy le sigue alcanzando para ser contratado por el equipo más mediático de la Liga MX para mantenerlo ahí arribota, donde Miguel Herrera lo colocó en todos los sentidos.

Pero el Turco también una historia de fracasos, de salir por la puerta de atrás y no cumplir con las expectativas. Y esos capítulos grises, casi negros, de su carrera fueron escritos, en su mayoría, en México.

Mohamed fracasó en Monarcas Morelia, Jaguares y Veracruz. Sus números con estos equipos son de timonel de medio pelo, a pesar de que en los tres casos llegó a ser el salvador, el relevo que debería modificarle el rostro a estas escuadras. Y Toño no pudo, al contrario, lo deformó aún más.

Y ni qué decir de su pasado reciente: se fue de Tijuana cuando se encontraba en la cumbre con este equipo para ir a cumplir con un sueño personal, a sellar una historia romántica de reencuentro con su amado Huracán, en Argentina.

Con Huracán, Mohamed sumó siete derrotas en 10 partidos, cinco de ellas consecutivas.

El resultado estuvo muy lejano de la miel y el sentimiento. Mohamed se vio obligado a dar un paso al costado al no sentirse capaz de sacar a su equipo del hoyo.

Las expectativas sobre Mohamed en el nido de Coapa son muy altas. Y ni qué decir de lo que espera la afición americanista de él. Será pues la prueba de fuego para Antonio. Está en sus manos. Él decidirá qué técnico será el que dirija a las Águilas: el de los sonoros fracasos, o el triunfador que revolucionó y puso en la palestra a un equipo chico como Tijuana.