De oficio reportero

El proselitismo arcaico de Fidel Kuri

Fidel Kuri Grajales se aprovecha del amor de la afición del Veracruz por su equipo cual político viejo y mañoso que es.

La noche del pasado martes, tras el triunfo bien logrado por los Tiburones Rojos sobre Puebla, el propietario del club veracruzano se coló entre las filas de un sector de la porra del equipo, así "casual", como uno más de ellos. Ahí cantó, brincó, se dejó apapachar y hasta cargó niños... no cabe duda, la vieja escuela, el ABC del busca hueso en campaña.

Lo que pudo ser un gesto admirable, del empresario descendiendo de su altar para codearse con la prole, para hacerse uno y vitorear quedó en la más falsa de las estampas al siguiente día, cuando varios diarios veracruzanos emitían, a plana completa, declaraciones del señor Kuri respaldando sus aspiraciones para ir por la alcaldía del puerto de Veracruz.

Don Fidel, viejo lobo, costal de artimañas cosido al pasar de los años, utiliza la pasión de los fieles aficionados al Veracruz para la foto, para venderse como "gente del pueblo", el que habla de tú a tú y anda a pie. Mortal, pues, como cualquiera.

Pero, lo sabemos, Kuri está muy lejos de eso. No es la primera vez que el equipo de futbol le sirve para azuzar sus ambiciones políticas. Y, bueno, es el dueño al fin y al cabo, es su juguete y puede hacer y deshacer con él, dirán algunos, pero que tampoco se aproveche de una afición a la que, por cierto, como político y también como empresario del futbol le ha fallado.

Kuri Grajales, con todo y sus prácticas ancestrales, la tiene pelada en uno y otro frente. En lo político, paga el precio de quien se sintió protegido por años por el poder y que hoy que los tutores se han ido, se enfrenta al salvaje pago de facturas (también viejo mal de nuestro país) de una administración diferente.

Y en lo deportivo, su equipo pende de un hilo muy delgado para mantenerse en Primera División. En la FMF lo quieren fuera, los tiene hartos, es el ñero del salón para el resto de los dueños. Así, se jugará la vida en estas semanas.

ricardo.magallan@milenio.com · twitter@rmagallan77