De oficio reportero

De oficio reportero

LO BUENO

1. Diego del Real, Alberto Álvarez, José Carlos Herrera, Alejandra Zavala, Kenia Lechuga, Juan Carlos Cabrera... la gloria del deporte mexicano puede ser empujada por los que sorprendieron en Río.

2. En un país tan acostumbrado a poner muy barata la etiqueta de ídolo, María del Rosario Espinoza debe ser santificada, encumbrada como prócer nacional, porque pocos, muy pocos deportistas tan chingones como ella.

3. Hacer feliz a un país es labor titánica. Y más uno tan vapuleado históricamente como el nuestro. Bajo esa premisa, debe ser una cuestión de Estado asegurar el futuro y apoyar sin miramientos a los medallistas mexicanos.

4. Y sí, en Río aprendimos que no solo el futbol nos puede hacer felices.

5. Del “SOMOS chingones” de Lupita González al “No le debo nada a nadie” de Aída Román. #Diferencias.

LO MALO

1. ¿Cacarear que a Río se llevó la delegación más numerosa de la historia? ¿Para qué? Que vayan 30, 40, 50, pero a competir, no solo a participar. Que se deje de apoyar a indolentes.

2. Que caiga quien tenga que caer, pero los Olímpicos de Río deben detonar la revolución que limpie el deporte mexicano de caciques, burócratas y bandidos que han convertido a las federaciones en negocio propio.

3. Auditen a Alfredo Castillo, que dé cuenta peso a peso del presupuesto de Conade, pero no desvíen la mira de los verdaderos bandidos, de los grandes culpables del deterioro de nuestro deporte, encabezados por Carlos Padilla.

4. Como consumidores del deporte, dejemos de crear historias de superación de la farsa. Está bien que hay hambre de triunfos, pero no hay que confundir chantajes como lo del “boteo” de boxeadores con capítulos dorados.

5. El Apertura 2016 anda malito, malito… sin Olímpicos, el triste regreso a nuestra realidad.

ricardo.magallan@milenio.com

twitter@rmagallan77