De oficio reportero

De oficio reportero

LO BUENO

1. La historia de siempre: buen arranque, actuaciones contundentes, ilusiones renovadas… ojalá y que el final del cuento de Cruz Azul sea diferente al tradicional y, por fin, sea lejano a la desilusión.

2. ¿Cuánto es mérito de Nacho Ambriz el triunfo contundente del América en Pachuca? Es complicado darle demasiado crédito al DT, pero mientras que festeje, que respire tranquilo, sus muchachos le dieron una semanita más de vida.

3. Enrique Meza sigue vigente. Técnicos van y vienen y el Ojitos cumple con cualquier tipo de misión que le encomienden. Es prematuro hablar de una salvación de Monarcas, pero hace años que este equipo no jugaba así de bien.

4. Sea Bielsa (todo indica así será), Tuca o Vucetich, a la FMF hay que aplaudirle que la lección parece aprendida y la decisión del nuevo técnico para el Tri tiene como prioridad alejarse de un bufón y traer a un tipo serio y chambeador.

5. En tiempos de orgullos e idolatrías golpeadas a grados carniceros, los
atletas paralímpicos encumbran todos los buenos conceptos para volcarnos en ellos y apoyarlos, rendirles admiración y aplaudirles.

LO MALO

1. ¿Amenazas de muerte a un futbolista? El monstruo de la violencia, del engendro de la bizarra pasión transformada en fanatismo ha abierto la puerta y ha manchado un futbol que era puro.

2. Una, dos, tres… ¿Cuántas demostraciones más necesita la directiva del Atlas para ponerle pantalones, no solo amagar, e ir de frente contra los delincuentes infiltrados en sus barras? ¿Qué esperan? ¿Un muerto? Cobardes.

3. Pues los aficionados del Santos podrán lloriquear, enojarse, insultar… pero su equipo es de medio pelo, así lo demuestran sus números. Que su fanatismo no los ciegue. Acepten su realidad.

4. No ha pasado ni una semana de que se jugara la Copa Libertadores y… ¿quién la jugó? ¿Alguien se acuerda? ¿Qué pasó con el apoyo de TODO el país? La historia les guardó un lugar especial en la ignominia. Aves de paso.

5. Giovani dos Santos pasa a engrosar la larguísima lista de promesas que jamás cuajaron en ídolo. El mexicano decidió sepultar su carrera deportiva con palazos de dólares. Allá él, fue una decisión muy personal.

 

ricardo.magallan@milenio.com

twitter@rmagallan77