De oficio reportero

De oficio reportero

LO BUENO

1. Si algo hay que destacarle a los chilenos es el pundonor. Ser dominados buena parte del juego por uno de los monstruos mundiales, y ante tu gente, no es algo de lo que muchos se sobrepongan.

2. Las lágrimas de Jorge Sampaoli lo dijeron todo. El DT de Chile le gritó al mundo en ese llanto la razón que tenía en decisiones tan cruentas como perdonar a Arturo Vidal. El argentino se la comió y lloró como los hombres más fuertes.

3. Lo que sigue para Sampaoli es Europa. En Chile ponen veladoras para que don Jorge no se vaya, pero será difícil retenerlo. Y sería injusto hacerlo. El timonel debe dar el salto al gran aparador, continuar con su ascendente paso.

4. La actual generación de futbolistas chilenos da para soñar. Encabezados por un fuera de serie como Arturo Vidal, al que incluso cuesta encasillarlo en una posición dentro del campo, los andinos tienen cuerda para rato.

5. La vergüenza de Javier Mascherano es de guerrero, de samurái, un ejemplo de lo que es el honor dentro del deporte. El argentino hoy llora, pero gozamos los que lo vemos dentro de la cancha partiéndose el alma como pocos.

LO MALO

1. El infortunio argentino provoca que el futbol se vea, incluso, ensuciado por cuestiones místicas para hallar una razón. Difícil explicar por qué estos jugadores no ganan nada con su selección.

2. A Messi no se le puede echar en hombros toda la responsabilidad de esta selección argentina, fracasos incluidos. Pero sí se le puede hacer pedazos por hacer de su magia pura indolencia en los momentos claves para su equipo.

3. Lo de Messi va más allá de malas tardes. Pelé y Maradona jamás fallaron en eso de romperse el alma dentro del campo por su selección. Dejemos de atentar contra los dioses en absurdas comparaciones con simples mortales.

4. Que a su corta edad Giovani dos Santos medite sacrificar carrera por dinero para ir a la MLS es lamentable. Está tomando una decisión de veterano alentado por su padre. Ojalá y recapacite, aún tiene mucho por dar a un alto nivel.

5. Lo doloroso no es que la selección mexicana se quede sin Javier Hernández para la Copa Oro, sino que el atacante pierda la oportunidad de mostrarse justo en el momento de mayor incertumbre, el más inestable de su carrera.

 

ricardo.magallan@milenio.com

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